Mina de la Alameda de Alfonso XIII.

La plaza de la Alameda de Alfonso XIII.


El contexto histórico y arqueológico:

      La Alameda de Alfonso XIII esta situada a unos 200 metros al Oeste de la emblemática Puerta de Sevilla en Carmona, en los extramuros de la antigua ciudad en un barrio conocido   históricamente  como “El Arrabal”. En tiempos medievales fue llamada  “Plaza de Abajo”, en contraposición a la “Plaza de Arriba”, situada intramuros en lo que hoy es la Plaza de San Fernando, siendo estratégicamente importante como lugar de parada en el camino a  Sevilla  probablemente  ya desde época romana,  por lo que solía ser  ocupada por comerciantes que  ofrecían sus productos a los viajeros en improvisados tenderetes. También fue punto clave para las primeras ferias de ganado y para la celebración de múltiples actos festivos populares.

    La primitiva plaza de abajo  se organizaba  alrededor de un importante punto de agua procedente de varias canalizaciones subterráneas que desembocaban a un  gran pilar situado en uno de sus márgenes. Desde este pilar  se distribuía el agua hacia dos fuentes; la emblemática  y más primitiva Fuente de los Leones  y  posteriormente  a una nueva  una fuente de piedra situada en el extremo opuesto de la Alameda. El pilar que se conserva fue construido entre los siglos XV y XVI si bien probablemente sobre alguna estructura anterior. En cuanto a la fuente sabemos que su aspecto actual se debe a una importante remodelación realizada en tiempos del reinado de Juana I (siglo XVI) sobre una fuente más modesta.
El Pilar de la Alameda de Alfonso XIII, cuyas aguas provienen de una mina de agua de gran desarrollo y origen probablemente romano.
La remodelación más importante de la Alameda se realiza a partir del año 1929 coincidiendo con la  celebración en Sevilla de la Exposición Universal, es por esto que se realiza en el  estilo regionalista de Aníbal González, dotándola de jardines, bancos decorados con azulejos sevillanos, servicios públicos, alumbrado etc. También se construye un aljibe junto a los servicios públicos que aún sigue en uso. 
Tenemos muchas referencias de la importancia de esta plaza en tiempos modernos pero no así del importante papel que este enclave sin duda  pudo representar en épocas anteriores,  ya que las investigaciones que hemos realizado hasta la fecha parecen demostrar que las canalizaciones subterráneas que la abastecían son de origen romano. La presencia de importantes puntos de agua extramuros y junto a las puertas principales de la Carmo romana ya han sido constatadas  en el caso de la Puerta de Córdoba y este puede ser un caso similar, siempre asociado a la importante vía de comunicación que representó la  Vía Augusta y que arrancaba desde las dos puertas principales de la Ciudad. Actualmente tenemos registrada la existencia de al menos cuatro canalizaciones subterráneas que convergen en las proximidades de la Alameda siendo  dos de ellas  de origen romano, estando las otras pendientes de exploración y catalogación. 

La Fuente de los Leones presidiendo la Plaza de la Alameda.

Algunas referencias arqueológicas atribuibles a Gorge Bonsor  hacen referencia a  la existencia en la zona del Arrabal  de los restos de lo que pudo ser parte de un acueducto de origen romano del que por desgracia ya no queda ningún rastro.
  La Alameda y todo el barrio del arrabal  se encontraba extramuros de la ciudad romana y a una cota de nivel de unos veinte metros más bajo que el casco urbano de la misma  por lo que sus fuentes de agua no parecen adecuadas para su  abastecimiento , máxime cuando se han encontrado manantiales y canalizaciones situados directamente bajo la ciudad.  Algunas excavaciones arqueológicas de urgencia realizadas en la zona de la Calle Real, próxima a la Alameda, han revelado la existencia de estructuras  funerarias romanas y canalizaciones asociadas a las mismas pero esto tampoco  explica la construcción de estas minas. 
Sabemos que rodeando a Carmo existieron toda una  serie de grandes asentamientos de naturaleza rural y a los que han aparecido asociados complejos sistemas de galerías de gran desarrollo y este puede ser el caso. El agua era un elemento vital que fue utilizado para todo tipo de labores industriales y lúdicas,   de las que ya hemos hablado en anteriores trabajos realizados en importantes  enclaves  romanos situados  a lo largo de toda la colina de los Alcores.

Imagen aérea de la Plaza de la Alameda y el barrio del Arrabal, están  marcadas las dos minas estudiadas hasta la fecha, la «Mina 1», situada en la parte inferior de la foto es a la que se refiere este estudio y su trazado esta marcado en rojo estando con trazo amarillo un hipótetico trazado que la uniría con la «Mina 2» antes de los rebajes del terreno realizados  para la construcción de la Alameda. También se marca en trazo azul  el trazado del agua desde la mina a un Aljibe y al Pilar de la Alameda.


Historia de las exploraciones:

Actualmente nos hayamos inmersos en un proyecto de exploración de minas de agua  bajo el casco urbano de Carmona, ya que tenemos constancia de la existencia de una vasta red de de estos túneles,  que hasta ahora no han sido ni catalogados ni estudiados y de las que sólo existen referencias a trabes de poceros y lugareños.
La Alameda es uno de los puntos claves para estas exploraciones ya que desde ella parten varias de las galerías principales de algunas de estas canalizaciones. Los compañeros y vecinos de Carmona Antonio González Cantero y Enrique M. Peña Pérez  que colaboran con las exploraciones de la AAES me dan referencias, entre otras  de varias de estas minas,  una de ellas  situada en el interior de una antigua carpintería, en el número 6 de la Avenida de Portugal que es  propiedad de D. Felipe Rodriguez de los Santos. 
Fachada de la carpintería propiedad de Felipe  Rodriguez de Los Santos en la Avd. de Portugal.
A principios del mes de abril concretamos una visita con el propietario para la exploración de la mina que se encuentra situada en un patio a cielo abierto en la zona trasera del taller. La entrada esta elevada unos dos metros sobre el suelo sobre un cortado y el escaso caudal que brota de la mina es utilizado pata el mantenimiento de un pequeño jardín-huerta. La mina resulta tener un escaso desarrollo y esta constituida por dos galerías de morfología y estado de conservación muy desigual. Realizamos la exploración completa, un croquis topográfico y un reportaje fotográfico. La impresión es que estamos ante lo que queda de una mina que fue cortada por un talud o rebaje del terreno realizado en la zona para la construcción de la propio Alameda. Toda la zona, como pasa en otros enclaves de Carmona situados extramuros, ha sido transformada  durante la Edad Media, dándole la morfología actual de gran explanada o espacio abierto donde se organizaron  todo tipo de eventos como ferias de ganado, zocos,   lugares de rezo o esparcimiento y esto hubo de realizarse  ganado terreno a la colina. La mina que nos ocupa debió formar parte de otras canalizaciones de origen romano  situadas en la zona, probablemente como galería de aporte a una mina más grande y estas obras la dejaron aislada y “colgada” sobre un talud. 
Entrada a la mina desde el patio trasero del local.
Descripción de la mina:
La entrada a la mina esta constituida por una construcción de ladrillo y mortero que forma un pasillo de 1,50 m. de largo por 1,90 de alto  y unos 65 cm. de ancho abierta sobre el  muro de contención del talud. El revestimiento exterior de dicho muro es de factura reciente compuesto de hormigón y ladrillo rasilla, de hecho el padre de Felipe nos confirma que fue construido hace unos 30 años  para reforzar la pared que era de roca poco consistente . La construcción interna parece mucho más antigua, ha perdido parte del enlucido quedando los ladrillos vistos . En tiempos anteriores a la carpintería esto fue una vivienda , en los antiguos muros de la misma aparecen ladrillos iguales a los presentes a la entrada de la mina. La mina por tanto debió utilizarse desde siempre  para el abastecimiento de esta vivienda. Actualmente aporta muy poca agua y sólo se utiliza para riego. Felipe nos dice que desde tiempos remotos se vienen realizando  limpiezas de las galerías para mantener el flujo de agua que se ha visto mermado por sucesivos derrumbes de la galería.  Bajo la entrada a la mina y sobre el muro parte una tubería que conduce el agua recogida en una pequeña arqueta hacia unos depósitos. Traspasado el pequeño pasillo de entrada accedemos a una cámara irregular  de unas dimensiones de unos 3X4 metros , producida por derrumbes sucesivos, debido a la mala consistencia de la roca, de hecho existe un gran boquete en el techo. por el que entra la luz. Sobre las paredes se extienden una gran cantidad de raíces que han favorecido este proceso de descomposición de la roca. 

Dos imágenes de la entrada al interior de la mina a trabes  de una pequeña construcción de ladrillo.
Desde este punto existen dos continuidades posibles, una galería con dirección oeste  que presenta muy buen estado de conservación. Esta excavada a pico de hierro  curvo, se aprecian huellas de cincel plano en los techos. Tiene una sección cuadrada con unas dimensiones medias  de 1,70 m. de altura por 60 cm. de ancho, presenta una línea de lucernarios en el lado izquierdo (que es el sentido de excavación que marcan las huellas de herramientas)   espaciados a distancias de entre 60 y 70 cm. A los 20 metros concluye porque se dejó de excavar, no se aprecia el contacto con ningún manantial pero por el suelo corre un pequeño hilo de agua. Las características métricas los lucernarios y las características huellas de herramientas en hastiales y techos   indican un  origen romano. se trata de una típica galería de captación, excavada perpendicularmente a la galería principal y cuya finalidad suele ser recoger aguas difusas procedentes de filtraciones o pequeños veneros. Estas galerías suelen estar en la base de las lumbreras por lo que es probable que la entrada actual de la mina fuera una lumbrera antes de las remodelaciones del terreno.

Imágenes de la galería lateral que se encuentra en muy buen estado de conservación y culmina a los 20 metros de desarrollo.
La otra continuidad es hacia el Sur  y en este caso se trata de una galería que se ha derrumbado parcialmente  por la mala consistencia de la roca, por sucesivas limpiezas se han ido acumulando escombros en el lado derecho según se avanza y tiene unas dimensiones medias de 1,5 metros de ancho por 2 de alto. A causa de los derrumbes han desaparecido las huellas de herramientas o lucernarios. Resulta peligroso avanzar por esta galería y  hay que hacerlo con extrema precaución ya que las paredes y techos están muy descompuestos. Creemos que originariamente era una galería  similar a la anterior pero al estar excavada en unos estratos de roca muy blandos a acabo por colapsar.


Imágenes de la sala de entrada y de la galería que lleva dirección Sur, que se haya parcialmente derrumbada.


   Cuando avanzamos unos 9 metros encontramos lo que parece un pozo completamente taponado y desplazado de la galería, concretamente  en el lado izquierdo según el avance. Hay  mucho material constructivo entremezclado con arena y piedras, distinguimos algunos ladrillos de tipología medieval. Tras este pozo avanzamos otros 9 metros con una dirección similar hasta que la galería culmina en un pequeño pozo lleno de concreciones que parece un manantial, de hecho de la base del mismo parte un pequeño hilo de agua que es el que circula por la mina y  se recoge en el exterior. Desde este punto sale una pequeña y corta galería, de unos  2,5 metros y dirección este que culmina en un muro de ladrillo, los ladrillos parecen ser similares a los existentes en la obra de la entrada a la mina. En este punto culmina la exploración de la mina que tiene un desarrollo total de 43 metros.

Restos constructivos en la base del relleno  de un pozo taponado.

Conclusiones:
La tipología de la mina que se puede apreciar perfectamente en la galería que no se ha derrumbado es claramente romana. Lo que nos parece es  que se trata de una pequeña mina o uno de los sectores laterales de una mina mayor. De hecho si prolongamos  la galería desde la salida (donde esta cortada con el talud) siguiendo la dirección que lleva de 334 grados vemos que acabaría convergiendo en la esquina de la Calle Real con el Paseo del Estatuto que es justamente donde se encuentran las canalizaciones que abastecían tanto al pilar de la Alameda como a las Fuente de Los Leones, justo en este punto encontramos una nueva mina que tiene varios kilómetros de desarrollo y que actualmente esta en exploración y que es la que actualmente abastece el pilar. Las cotas de altura  similares a las que se encuentran ambas galerías podían avalar esta hipótesis. 
Invasión de grandes raíces de higuera que han favorecido el colapso de la galería principal de la mina.
Zona final de la galería principal de la mina, cerrada con un muro de ladrillo.
Como ya hemos dicho al principio de este trabajo parece que nos encontramos ante un gran sistema de minas de origen romano que abastecían a algún asentamiento situado en la zona donde hoy esta la Alameda de Alfonso XIII. Todo este gran sistema fue claramente reutilizado en épocas posteriores como delatan las diferentes reformas que se han realizado en las minas que hemos explorado hasta la fecha. En este caso concreto el pequeño sector de la mina que quedó tras los rebajes de terreno fue reutilizado para el abastecimiento de una o varias viviendas de la zona. En próximas fechas seguiremos investigando las diferentes minas que existen en la zona y esperamos con ello poder realizar un plano y estudio detallado de las diferentes galerías para ponerlas en su contexto histórico y poder elaborar alguna hipótesis sobre cual fue su funcionalidad original.
Finalmente queremos dar las gracias a D. Felipe Rodriguez de los Santos por habernos permitido realizar esta exploración.
  

Croquis topográfico de la mina.



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