Exploraciones en las finca del Judío y Trigueros en Carmona.

Este pasado mes de marzo se ha explorada una nueva mina de agua localizada en la finca del Judío en Carmona y se ha revisado la ya conocida Mina de agua de Trigueros para comprobar su estado actual. La mina del Judío se haya taponada a los pocos metros por un muro de ladrillo que forma parte de un gran pozo realizado en la zona en épocas recientes, está asociada a un gran yacimiento arqueológico de orígenes romanos pero reutilizado en época medieval y moderna, al igual que la mina.

Las fotos son de José Millán:

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Reconocimiento del Ayuntamiento de Carmona

El domingo 31 de marzo, aprovechando el evento de EME (Expo Mujer Emprende) se realizó el acto de reconocimiento a personas e instituciones que han destacado a lo largo del año por su labor altruista por Carmona. Este acto en principio estaba programado para el Dia de Andalucía, 28-F, pero el fallecimiento del arquitecto municipal Ventura Galera, hizo que se pensara en otra fecha.

El alcalde D. Juan Avila reconoció la labor de investigación y puesta en valor del patrimonio subterráneo de Carmona realizada por el servicio municipal de arqueología y la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas, dando a conocer las grandes obras de ingeniería hidráulica que se realizaron en la ciudad hace más de 2.000 años.

Tanto Ricardo Lineros, director del Museo de la Ciudad de Carmona, representando al Servicio Arqueológica Municipal, como nuestro presidente José Millán Naranjo, fueron obsequiados con sendos azulejos que representan monumentos de Carmona.

José Millán dedicó el premio al fallecido Ventura Galera que tanto nos apoyó en nuestras investigaciones y agradeció al ayuntamiento su apuesta por nuestro trabajo.

José Millán recoge el premio

La mina de agua del Alcázar del rey Don Pedro.

Introducción:

         En el mes de julio del pasado año la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas suscribe un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Carmona que tiene como objetivos la exploración, catalogación y puesta en valor de las minas de agua existentes en el subsuelo de la localidad. A partir de entonces hemos realizado   diferentes investigaciones destinadas a la localización de las galerías para  su posterior exploración. Uno de los enclaves investigados es el llamado Alcázar del rey Don Pedro, donde teníamos constancia de la existencia de galerías subterráneas. El presente trabajo expone los resultados de los trabajos de exploración llevados a cabo en dicho emplazamiento.

Momentos de la firma del convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Carmona.
Situación y características:
         La mina que nos ocupa esta situada bajo el recinto amurallado que aún perdura de lo que fuera el  Alcázar Real de Carmona, o del rey Don Pedro, en la zona más elevada de la ciudad. Esta compuesta por tres  galerías  excavadas a unos treinta metros de profundidad  en las que existen seis  lumbreras de registro  espaciadas a distancias de entre 30 y 44 metros y situadas dentro del recinto amurallado. De estas lumbreras dos (las mas exteriores)  han sido completamente rellenadas con escombros, lo que impide continuar la exploración en estos puntos. Una de ellas esta tapada con un cerramiento antiguo y tres son accesibles, habiendo sido equipadas recientemente con pretiles de ladrillo  y tapas registrables. En una de las lumbreras (por la que hemos accedido) se ha instalado un sistema de bombeo de agua para el servicio de las obras que rehabilitación y consolidación que se han ido realizando en el recinto. La longitud total explorada es de unos 250 metros.

Entrada principal  del  Alcázar del Rey don Pedro , actual Parador de Carmona.
Foto. José Millán.
La mina hubo de formar parte del abastecimiento de agua de las diferentes fortificaciones que se sucedieron en el tiempo sobre este privilegiado emplazamiento. La parte mas destacable y visible  de todo este  sistema es un gran pozo (excavado probablemente sobre una lumbrera de menor tamaño),  donde estuvo ubicada una noria de sangre y  que conserva aún parte de la estructura superior de tracción y las canalizaciones , que ocupaba un lugar preferente dentro del palacio fortificado.
Tanto las galerías estudiadas como las lumbreras de registro  responden a la tipología de  las minas romanas estudiadas hasta ahora en los Alcores, si bien han sufrido visibles remodelaciones, limpiezas, reexcavaciones y taponamientos con represas que probablemente han de corresponder a las épocas de uso islámico y medieval.  

Pozo de acceso a la mina,equipado con una bomba para el servicio de las obras de restauración del Alcázar.Foto: Juanma Román.
Contexto histórico:
El Alcázar se haya situado en un punto estratégico sobre la ciudad, siendo la zona más elevada del escarpe. Esta condición implica la más que probable ocupación de la zona ya desde el neolítico en adelante, niveles arqueológicos que  prácticamente han desaparecido  dada  la intensa ocupación que la zona ha sufrido desde época islámica. Sí han aparecido restos de ocupación de  época romana  y que están fundamentalmente representados por restos de pequeños aljibes, situados sobre los rebajes realizados para la construcción del foso defensivo. 

Pared del foso defensivo exterior del Alcázar, la excavación ha cortado uno de los pozos de la mina que se ve perfectamente en la foto, sobre el que se ha colocado el sillar, se trata del pozo final de la galería surooeste, que esta completamente taponado. También ha cortado un  aljibe de origen romano que esta situado a la izquierda del pozo.
foto: José Millán.
La construcción del  primitivo Alcázar  ha  de remontarse a la época de dominación islámica  probablemente como la fortaleza de un reyezuelo taifa en el siglo XI. Tras la reconquista fue tomado por los cristianos y reconstruido,  dándole forma rectangular y edificando  dos recintos separados  mediante  muros y barbacanas. De esta época es probablemente el foso  exterior, equipado con dos accesos y un torreón defensivo.  
La reforma más importante del edificio  fue llevada a cabo en el siglo XIII por parte de Pedro I de Castilla, (Pedro el cruel), que lo convierte en uno de sus palacios favoritos. Posteriormente es remodelado durante el reinado de  los Reyes Católicos construyéndose una nueva torre y mejorando las dependencias interiores.
El edificio sufre importantes daños en los terremotos acaecidos en 1.504  y 1.755, quedando parcialmente en ruinas. En el año 1.871 se construye en la zona central del recinto un aplaza de toros y ya en épocas recientes el conocido Parador de Carmona.

Imagen de archivo del Alcázar, donde se distingue toda su estructura y los dos recintos perfectamente diferenciados, abajo a la derecha se aprecia el edificio en construcción del actual Parador de Carmona. 
Hemos encontrado algunas referencias a la mina del Alcázar  en publicaciones como “Antigüedades y excelencias de la Villa de Carmona: Y compendio de historias”.  un libro escrito por el Padre Juan Salvador Baptista Arellano en el año 1.628 y reeditado recientemente por Juan Belloso Garrido. Donde se hace referencia al pozo noria existente en el Alcázar, a las minas que lo alimentaban, a obras de limpieza de las galerías realizadas “en su tiempo” y a la  relación de estas con la Fuente de la Puerta de Córdoba, hecho que hemos  podido constatar en base a las investigaciones realizadas en la mina situada en este emplazamiento y que parece demostrar que no es más que la salida o punto de descarga de las galerías del  Alcázar: 

http://minasdeagua.blogspot.com.es/2016/05/la-mina-de-agua-de-la-puerta-de-cordoba.html



Arriba la fuente de la Puerta de Córdoba, que es el punto de descarga conocido de la mina del Alcazar. Abajo una representación tridimensional de la galería hasta una lumbrera taponada.

La exploración; descripción de la mina:
         Los accesos a la mina se encuentran dentro del recinto arqueológico del Alcázar por lo que es necesario solicitar permiso de acceso  al Ayuntamiento, que nos fue concedido tras presentar el correspondiente proyecto de exploración. En todas las actividades realizadas nos ha acompañado  el arqueólogo  municipal Juanma Román, que se  ha integrado a nuestro equipo . La primera de las actividades realizadas consistió  en la inspección de los pozos con  una cámara de vídeo, con ello comprobamos  que la mina no estaba inundada e identificamos  las galerías existentes en la base de cada pozo.
Descendiendo el pozo de 28 metros por el que hemos accedido a la Mina.
Foto: Juanma Román.

La primera exploración espeleológica se realiza en el mes de noviembre del pasado año, tras las inspecciones realizadas decidimos acceder por el pozo situado más al norte del recinto  donde se han instalado la bomba de extracción de agua. La cámara reveló la existencia de tres galerías por lo que debía  ser un pozo colector o cruce de dos galerías distintas. El pozo cuenta con un pretil de ladrillo al que practicamos un par de anclajes químicos que junto con un reaseguro a un gran bloque nos proporcionaba una excelente cabecera para el descenso. El pozo tiene las  dimensiones típicas de putei romano;  1,48 X 0, 90 metros y una profundidad de 28,4 metros. En la base del pozo efectivamente se abren tres galerías que habíamos grabado con la cámara, la altura de agua en la base del pozo  es de unos 50 cm. Lo que nos encontramos es  una  galería principal que se desarrolla en sentido norte-sur y una galería secundaria que va hacia el oeste. Tras una primera exploración en la que se recorre y fotografían todas las galerías se realiza una segunda entrada en el mes de enero del 2017  para realizar los trabajos topográficos y  completar las investigaciones.
  
Inicio de la galería norte, de la mina,.
Foto: José Millán.
Empezamos por describir  la galería principal en el sentido norte, que es el que nos llevaría hacia la Puerta de Córdoba, punto de descarga de la mina. Se trata de una galería de unas dimensiones de 1,24 metros de ancho por 2,11 metros de alto, con una sección muy irregular, son dimensiones muy atípicas pero es claramente el resultado de la reexcavación de las paredes a lo ancho por estar formadas de roca menos consistente,  quedando los estratos de roca mas firme en el techo.  A los 28 metros de iniciado el avance llegamos a un  pozo, tiene una tipología similar al que hemos descendido, esta cubierto con losas de piedra o ladrillo no pudiendo determinas el material exactamente por estar a 30 metros sobre nuestras cabezas, parece un cerramiento primitivo (este pozo no esta visible sobre el terreno). Poco antes del pozo se aprecia un venero de agua que ha sido cortado por la galería, ahora esta seco pero en su día debió aportar cierto caudal a la mina. 

Base de pozo con una tipología claramente romana.
Foto: José Millán.
A partir del pozo la sección de la galería va cambiando y la roca se hace algo más consistente, el nivel del agua sube, lo que denota que estamos caminando a favor del agua y llevando una ligera pendiente descendente. La altura de la galería sube hasta casi los tres metros y el ancho pasa a ser de entre 60 a 70 cm. Ahora son dimensiones típicas como los  lucernarios que aparecen  en la zona superior derecha distanciados a unos 70 cm. están recubiertos por formaciones como toda la zona superior de la galería, se aprecian también las señales de los picos que confirman un sentido de excavación  en contra de nuestro avance. Bajo los lucernarios originales se aprecian de vez en cuando unas  excavaciones regulares que podrían también haber sido realizadas para albergar lámparas  pero que han roto la capa de concreción indicando que son excavaciones recientes, realizadas probablemente  en alguna de las fases del mantenimiento de las galerías en épocas posteriores. También encontramos  en algunos puntos próximos a las lumbreras las típicas hornacinas para depositar las vasijas con aceite. 


Arriba imagen de un lucernario, cubiero por concrecciones calcáreas abajo aspecto de la zona final de la galería Norte.
Fotos: José Millán.
Tras avanzar unos 15 metros encontramos lo que parece un pozo o galería situado en el lateral derecho (según avanzamos) de la galería principal. El taponamiento es antiguo, puede tratarse de un  pozo auxiliar que se encuentra desplazado de la galería, cosa que ya hemos encontrado en otras minas. Por distancia nos encontraríamos en el centro exacto entre dos lumbreras. Tras avanzar otros 14 metros con una altura de agua que sigue aumentando y sin cambios morfológicos alcanzamos un taponamiento que no es más que la base de la siguiente lumbrera. Se trata de un taponamiento muy reciente por los materiales que aparecen y que sabemos por la topografía que pertenecen a una lumbrera que ha de encontrase en la explanada de albero que existen ante la fachada norte  del Alcázar. Esta última lumbrera esta completamente tapada  y no es visible en el exterior. El total de galería recorrido es de unos 65 metros.

Taponamiento de una lumbrera al final de la galería  Suroeste .
Foto: José Millán

Volvemos al punto de salida y comenzamos a explorar la galería lateral que toma rumbo suroeste que tiene una sección irregular y unas dimensiones de 1,85 m. de ancho por casi dos metros de alto, su morfología y dimensiones también son debidas a la reexcavación de las paredes, hay restos de estas  acumulados en ambos laterales. Avanzamos unos 34 metros hasta alcanzar una lumbrera similar a las anteriores, se aprecian lucernarios en la zona alta de la galería y situados en el lado izquierdo (según avanzamos) . En la base del pozo existen unos  revestimientos  de ladrillo que parecen haber sido el soporte de una antigua represa  que ha sido desmontada, estando alguno de los ladrillos que la formaban  apilados en el lateral de la galería, la tipología de los ladrillos parece moderna, pero no demasiado reciente, puede que medievales. El patrón de distanciamiento entre lumbreras aumenta unos tres metros respecto a la galería anterior, el nivel del agua va bajando a medida que avanzamos de 0,5 metros a unos 0,20, esto indica que llevamos pendiente positiva y  que vamos en contra  de la circulación del agua. Tras recorrer unos 12 metros la sección de la galería cambia y la roca se hace más consistente la galería pasa a tener una sección muy peculiar que parece condicionada por conductos freáticos previos, tiene una altura de unos dos metros y un ancho que va  de unos 50 cm. a 1 metro en la zona central. En esta zona encontramos nuevos  refuerzos de ladrillo que parecen  contener betas de arcillas. Estos  ladrillos tienen una tipología que podría ser romana, tienen un grosos de unos 7 cm. y un largo de unos 29 cm. los anchos son difíciles de ver pero pueden rondar los 20 cm. Presentan curiosas deformaciones que podrían deberse a  haber sufrido por los movimientos sísmicos que acaecieron en Carmona en el siglo XVI.

Arriba aspecto de la galería suroeste, donde apreciamos una gran altura y una morfología muy peculiar influenciada por conductos freáticos. Abajo refuerzo a base de muro de ladrillo en una beta de arcillas.
Fotos: José Millán.
Aparecen lucernarios en la galería, algunos en la derecha y otros en la izquierda, las marcas de herramientas visibles  parecen indicar un sentido de excavación contrario al sentido de nuestro avance. Avanzamos 44 metros desde el pozo hasta alcanzar un nuevo taponamiento que es la base de la lumbrera siguiente. Los materiales que se encuentran en el taponamiento parecen medievales. Sabemos que este pozo coincide con el foso exterior del Alcázar en su fachada lateral, de hecho el foso ha cortado parcialmente el pozo, cuya sección se ve sobre la pared del mismo. Volvemos a ver un cambio de patrón Inter.-lumbreras que se va a 44 metros. Estas medidas son similares a las que hemos encontrado en otras minas de agua muy importantes como la de Alcaudete y también están presentes en galerías de captación. la distancia recorrida en este sector es de unos 80 metros.

Zona  final de la galería  suroeste, la roca es mas dura y adquiere una morfología típica, se aprecian las marcas de herramientas que marcan el sentido de excavación.
Foto: José Millán.
Nos queda por último describir la galería principal que va  hacia el sur, hacia el gran pozo-noria. Esta galería es la que presenta las mayores reexcavaciones, creemos que por modificaciones y limpiezas  posteriores a su construcción,  teniendo en un principio  una sección muy irregular  con un ancho de 1,80 m. por un alto de unos dos metros, se trata de la zona donde la roca es claramente  más blanda, las arenas y arcillas procedentes de las limpiezas están  acumuladas a ambos laterales de la galería. Parece una galería excavada a favor de un estrato horizontal de margas quedando la  calcarenita en el techo,  que  es lo que proporciona la estabilidad necesaria y evita el colapso.  No se aprecian ni  señales de herramientas ni lucernarios.  A los 29 metros encontramos una nueva lumbrera similar a las  anteriores,  que en este caso esta abierta por su parte superior, habiéndose colocado una trampilla de hierro en las recientes obras de acondicionamiento del Alcázar. Desde la lumbrera continúa la galería con las mismas características hasta que a los 13 metros se produce un curioso cambio de sección, la galería se reduce bruscamente hasta los 70 cm.  de ancho y tras este paso se vuelve abrir a  dimensiones similares a las anteriores. Esta morfología se me antoja hecha  adrede para colocar algún tipo de compuerta o represa en el estrechamiento, además esta justo en el centro entre las dos lumbreras, lo que no debe ser casualidad. Se aprecian estratos de roca más consistente que no han sido reexcavados junto a estos aparecen una gran cantidad de icnofósiles (madrigueras fosilizadas de artrópodos excavadores) con forma de  de tubos entrecruzados de gran dureza que sobresalen de los sedimentos margosos.
    

Imagen de la gran galería con dirección sur y que culmina en el pozo-noria.
Foto: José Millán.
Restos de herramientas hierro.
Foto: José Millán.

Revueltos entre los escombros de las  limpiezas de la galería  encontramos ladrillos y algún sillar que podrían formar parte de alguna  estructura de represamiento, también se hayan dos objetos de hierro completamente oxidados que podrían pertenecer a antiguas herramientas  y que se extraen para su estudio . Tras el estrechamiento tenemos otros  15 metros de galería de grandes dimensiones 2X2 metros aproximadamente que desemboca  al gran pozo noria. El pozo tiene 3,5 metros de largo por 1,3 metros de ancho. El fondo del pozo esta lleno de escombros recientes hasta tal punto que no podemos ver el fondo, donde debe de existir algún pequeño manantial o afloramiento  que sea el que mantenga los niveles de agua de la mina. La distancia recorrida en este sector es de unos 60 metros.

La galería con dirección al pozo-noria en la zona central, donde experimenta un cambio de sección y afloran materiales más duros y algunos fósiles.
Foto: José Millán.
Conclusiones:
Tras la exploración y estudio de las galerías  nos queda claro que (como en otras ocasiones) debemos estar ante una mina de agua romana reutilizada. La tipología de las lumbreras y sus patrones de distanciamiento son típicamente romanos,  así como la de las  galerías que no han sido completamente reexcavadas, donde se aprecian los correspondientes lucernarios, hornacinas y huellas de herramientas características. Sólo se ha podido explorar  parcialmente pero tenemos localizada y explorada los últimos metros de la galería que lleva estas aguas hasta la Puerta de Córdoba.  La hipótesis es que estamos ante una obra de conducción y captación destinada a abastecer de agua a un enclave tan importante como una de las puertas principales de la Carmo romana. La profundidad de los pozos del Alcazar no es casual,  ya que coincide en términos absolutos con la cota de este emplazamiento extramuros y se excavaron atravesando prácticamente todo el paquete de estratos calcareníticos  llegando a la zona de las margas,  buenas recolectoras de agua. 

Trazado superpuesto a la foto de satélite de las minas del Alcázar y de la Puerta de Córdoba , debe de tratarse de un mismo sistema cuyas galerías han quedado interrumpidas por los taponamientos.

La mina nace en la base del gran pozo noria y  desde este punto se conduce una galería principal o acueducto  hasta la salida de las aguas en la Puerta de Córdoba. En esta galería  se han  usado las técnicas habituales de construcción de acueductos subterráneos, consistente en  la excavación   previa de lumbreras alineadas y espaciadas  a distancias de unos 29 metros (100 pies romanos) e ir uniéndolas sucesivamente por dos equipos excavando en sentidos contrarios entre lumbreras y   en los puntos de unión se corrigen los errores en  las cotas y rumbos . La longitud total de esta galería principal es de unos 350 metros. 

Galería de sección atípica en la base de una lumbrera,  condicionada por la excavación de estratos horizontales  de roca de poca consistencia entre estratos más duros que están presentes en el techo. Foto: José Millán.


La galería que nace desde la  2º lumbrera desde el Pozo-noria en dirección oeste debe ser una galería recolectora, destinada a aumentar los caudales de la mina. El hecho de que el nivel de agua disminuya hacia el final de la misma (el taponamiento) confirma una ligera pendiente ascendente y por tanto su carácter recolector. La gran altura que adquiere es debida a la reexcavación provocada seguramente por el ajuste de niveles y el seguimiento de veneros, de hecho en una de las lumbreras aparece presente un venero bien desarrollado y que ha quedado “colgado”  a unos metros sobre la galería, el seguimiento de veneros  también parece avalado por  su trazado algo irregular y con frecuentes quiebros.  
Es curioso el cambio en los patrones ínter lumbreras en esta galería  que se van a 34 y 44 metros, (115 pies, que es un actus o 150 pies)  esto sucede en otras minas estudiadas y puede tener varias explicaciones: Puede ser  una galería construida en una época posterior y por tanto se produjeran cambios en las técnicas construcctivas, también es posible que  al ser una galería secundaria contara con una mejor ventilación ya que la galería principal ejerce un efecto “venturi” , extrayendo el aire viciado de forma natural y permitiendo distanciar las lumbreras. También puede que simplemente al no ser esta galería un acueducto y tener un carácter de captación los patrones interlumbreras variaran.
Algunos tramos de galerías presentan recubrimientos parietales bien desarrollados.
Foto: José Millán.

La mina hubo de ser reutilizada durante los períodos de ocupación islámica y medieval como sustento de las fortificaciones y  pudo ser en estos momentos cuando se construyera el gran pozo-noria, (puede que reexcavado sobre una lumbrera normal) y se ensancharan las galerías próximas al mismo buscando un mayor almacenamiento de agua, los restos de represas pueden ser también de este período. (Según las referencias citadas del Padre Juan Salvador Baptista la mina  fue limpiada en el siglo XVII).
Las únicas posibilidades que tenemos de recuperar el trazado integro de la mina son el destaponamiento de los pozos finales o encontrar accesos al otro lado de los mismos por algunas lumbreras que sigan abiertas en la actualidad que serán el objetivo de próximas investigaciones.


 El equipo de exploración he investigación ha estado formado por Juanma Román, (arqueólogo) Antonio González (geólogo) y los espeleólogos Marcos Alexis , Manolo Bernal y José Millán. Damos las gracias al Ayuntamiento de Carmona por su colaboración a la hora de facilitar los accesos y poner a nuestra disposición al miembros del servicio arqueológico.
Finalmente adjunto un enlace a un vídeo realizado durante las exploraciones: 

Nuevas exploraciones de la zona final del sector Norte de la mina de agua de Alcaudete.

La galería principal de la Mina de agua de Alcaudete a la  que hemos llamado Galería Norte, culmina en un taponamiento por derrumbe a unos 800 metros del inicio de la mina.  Sabíamos que la galería probablemente habría de seguir tras este taponamiento y que debían existir  lumbreras más adelante, dentro de los terrenos de  la explotación agraria Viñas Viejas. Tras entablar contactos con el propietario de estos  terrenos el señor Felipe Blazquez, que ya nos había permitido la exploración de las lumbreras de una de sus fincas, tiene también la deferencia de ponernos  en contacto con los encargados de dicha explotación con los que concretamos la inspección de varios pozos que según sus propios testimonios han de pertenecer a la mina. Realizamos la primera de las exploraciones en una  lumbrera situada a unos 70 metros al noroeste del taponamiento de la galería principal. La lumbrera  esta cubierta con un pretil de hormigón prefabricado y equipada con una escalera metálica de registro  ya que tiene instalado un sistema de bombeo de agua,  tiene una profundidad de 13,7 metros, pero la profundidad real ha de ser de unos 15 metros debido a un cono de escombros y una especie de represa que ha elevado el lecho de la lumbrera. 
Lumbrera situada dentro de la finca Viñas Viejas, la parte superior ha sido  cerrada con un pretil de hormigón. Foto: José Millán. 
Interior de la lumbrera de acceso a la mina dentro de la finca Viñas viejas equipada con una escalera y un sistema de bombeo de agua.
Comparando las cotas del terreno con la profundidad de los pozos de toda la mina comprobamos que en términos absolutos esta es la galería más profunda de la mina, unos tres metros, y por algunas evidencias que luego comentaremos ha de ser el último sector construido de las galerías principales. Se trata de una lumbrera típica de sección rectangular  y que no esta alineada con la galería principal  que lleva una dirección noroeste-suroeste. De su base  parte también  un ramal  lateral que se desarrolla hacia el este, es  una galería de poca altura  que esta  casi inundada. Los escombros acumulados hacen que tengamos  que acceder a la galería principal por un pequeño hueco .Tomamos primero  por el ramal  que tiene  dirección suroeste, que es el rumbo hacia el taponamiento al que habíamos llegado en la mina principal. Entramos en una galería de unas dimensiones medias de 0.60 X 1, 30 m. y unos 20 cm. de altura de agua. Por antiguas marcas de niveles el agua ha circulado a  más de un metro por encima del actual. Recorremos unos nueve metros hasta que la galería da un quiebro a 90º. Encontramos los típicos lucernarios espaciados a distancias de entre 60 cm. y 1 m. y  las habituales  hornacinas excavadas para depositar  las vasijas de aceite. Vamos en sentido contrario a las señales de excavación y  tras unos cinco metros la galería vuelve a dar un giro de 90º recuperando el rumbo que llevaba, en esta caso este quiebro parece destinado al empalme de dos galerías ya que tras el último quiebro el sentido de excavación se invierte.

Topografiando en un cruce de galerías en el sector que se desarrolla hacia el suroeste, es decir hacia el taponamiento de la mina principal. Foto : José Millán.
Ya vamos viendo, como en otras ocasiones,  que estamos en un sector excavado por diferentes equipos que iban siguiendo un venero de agua (las galerías tienen trazados sinuosos e irregulares que es el resultado  de seguir estos veneros). Recorremos otros 9 metros y llegamos a otro quiebro donde encontramos  una galería cegada con piedras procedentes de la excavación. Estas galerías cegadas son típicas en los sectores de prospección donde se iban siguiendo pequeños veneros que si resultaban  estériles o iban en un rumbo inadecuado  se cegaban . Tras este quiebro recorremos un tramo de 13 metros en una dirección constante y recta, parece una galería de conexión entre dos sectores  y efectivamente conectamos con un sector algo distinto que tiene  unos 40  metros de desarrollo y un trazado muy complejo  donde se abren varias galerías de corto desarrollo  a derecha e izquierda. 
Galería cegada con piedras resultante de un cambio de dirección o de venero. Foto: José Millán.
  Los sentidos de excavación marcados por los picos parecen mostrar  diferentes equipos excavando en sentidos contrarios y uniéndose en zonas de empalme, alguna de las galerías conectan con pequeños veneros naturales otras parecen venir de algún pozo cegado a día de hoy porque el sentido de excavación es desde la zona cegada hacia la galería que llevamos. En algunos sectores es visible un conducto freático previo en el techo  y se aprecian  marcas de niveles de agua muy altos respecto a los actuales.
Imagen de galería donde se aprecia lo que parece un conducto freático previo en el techo y los niveles de agua mucho más altos que el actual . Foto: José Millán.
Tras superar toda esta zona alcanzamos una especie de colector formado por una cavidad natural de unos dos metros de altura por lo mismo  de ancho de la que parten dos conductos naturales ascendentes y que tras unos metros se taponan, vemos señales de picos que indican excavación desde estas galerías hacia donde estamos por lo que deducimos que ha de haber una lumbrera cerca pero cegada. De este cruce parte una galería con dirección suroeste que tiene un trazado irregular porque va dando quiebros para seguir el venero y  que tras unos veinticinco metros culmina en un taponamiento. Hemos avanzado siempre en contra del sentido de excavación y estamos en este punto a unos 10 metros del último punto explorado en la galería Norte por lo tanto estamos en la zona de unión y donde esta el gran derrumbe que nos impidió continuar desde el otro lado. Cabe destacar que no hay lumbreras visibles en todo este sector pero sí hay galerías que parecen venir de ellas por lo que pensamos que estas se excavaron y luego quedaron completamente cegadas tanto las lumbreras como las galerías de empalme con la galería principal. Se trata de lumbreras excavadas desde arriba y desde las que se buscó la galería que va siguiendo el venero principal, ya hemos visto casos así en otros sectores de la mina. La conclusión es que este es el típico sector de galerías donde se excavaba buscando nuevos veneros que añadir a la mina. En estos sectores las lumbreras se excavan previamente y desde la base de las mismas se van siguiendo y buscando  los veneros que luego se unen entre sí. Es normal que alguna de estas lumbreras estén desplazadas o fuera de la galería principal y se hayan cegado con posterioridad.
            
En esta superposición de la mina a la foto aérea se observa el sector taponado en la galería Norte y el trazado irregular de las galerías tras la zona taponada debido a que son galerías de prospección excavadas buscando nuevos veneros de agua que añadir a la mina. A la derecha esta marcada la lumbrera de acceso desde la finca Viñas Viejas.
Volvemos al punto de partida e  intentamos explorar el  ramal lateral que toma  dirección este,  pero esta casi sifonado, además en la galería aparece  flotando el cadáver de un conejo en descomposición, así que desistimos. Se trata de una  galería de pequeñas dimensiones que parece un ramal de captación de algún venero y no debe ser muy larga. Optamos por seguir la galería principal que sale en dirección noroeste, se trata de una galería de poca altura, 1,10 m. y un ancho estándar de unos sesenta centímetros, la particularidad es que tiene casi un metro de altura de agua y una longitud en línea recta de unos 30 metros, hay que superarla casi totalmente sumergido, vamos a favor del sentido de excavación según las marcas de picos y hay lucernarios pegados al techo y a distancias regulares de entre 50 y 70 cm. en algunos puntos se aprecian las marcas del hollín de la llama de las lámparas y hay concreciones calcáreas en el techo y algunas zonas de la pared, por su trazado no parece una galería excavada a favor de un venero es una galería de conexión destinada a unir dos  sectores de la mina.

Galería totalmente recta de 30 metros de longitud que une dos sectores de la mina. Foto: José Millán.

Supera esta zona se eleva la altura de la galería hasta los 1,90 metros y tras un par de quiebros que parecen una zona de empalme de dos sectores  y recorrer unos 20 metros alcanzamos una lumbrera similar a la anterior, tanto en morfología como en profundidad. Del lateral de la lumbrera sale una galería con dirección suroeste y al frente sigue la galería principal con dirección noroeste. Dejamos de topografiar porque se nos hacía tarde  y avanzamos unos metros para comprobar la continuidad de la mina. La galería va aumentando progresivamente su altura hasta los 3,5 metros apreciándose en el techo un conducto freático preexistente. En este sector la mina sigue el trazado de una gran venero natural que se ha reexcavado en profundidad  para mantener el nivel de circulación de agua sin pendiente, las lumbreras están excavadas desde abajo y están espaciadas a una distancia muy superior al de otros sectores de la mina, 52 metros. Creemos que esta distancia puede obedecer en medidas romanas  a un actus y medio, es decir 34,8m.+17,4m.= 52,2 m. Esto supone un cambio de criterio importante en el espaciamiento de pozos que en las primeras fases de la mina es de 17,7 m.= ½ actus. Hemos observado que en  los sectores claramente más modernos de la mina se aumenta el espaciamiento de lumbreras y este creemos que es el último en ser construido. Quizás se mejoraron los sistemas de extracción de escombros por las lumbreras con el desarrollo de sistemas de poleas o grúas y esto provocó este cambio de patrón.

Zona donde la galería alcanza los 3,5 metros de altura y donde se precia un gran conducto freático previo en el techo de la galería. Foto: José Millán.

Tras esta primera exploración concretamos una segunda visita con objeto de concluir la exploración y  topografía completa de este sector pero en esta ocasión decidimos descender a la mina por una nueva  lumbrera abierta situada a unos 210 metros al noroeste. Esta lumbrera es totalmente similar a las anteriores y tiene una profundidad de 16 metros, un metro más profunda que la primera. La diferencia de altura del terreno entre ambas es de 5 metros a favor de esta última por lo que observamos que hay una ligera pendiente ascendente en este tramo, concretamente unos 3 metros en algo mas de 200 metros, lo que nos da un 1,5% de pendiente. Esta pendiente es algo superior a la que tenemos en el resto de sectores de la mina que no supera el 1%.

Accediendo por una lumbrera situada en unos sembrados a unos 210 al noroeste de la primera lumbrera explorada. Foto: José Millán.

Desde la base de la lumbrera tenemos dos continuidades, tomamos primero la que va en dirección noroeste (en contra de la corriente de agua), es una galería de 3,30 metros de altura media por 0,50 de ancho,  tiene un trazado algo sinuoso y vamos a favor de las señales de excavación,  tras recorrer los 52 metros (patrón de espaciamiento de lumbreras en este sector) culmina en una nueva lumbrera con la base parcialmente ocupada por escombros que parecen procedentes  de La excavación. En la base de la lumbrera tenemos dos continuidades, una galería superior situada a unos 2,5 metros de altura, que toma rumbo norte  y que tras unos 6 metros culmina en una pared sin excavar (parece que aquí se detuvo la excavación), es una galería completamente seca. El agua viene de la otra galería situada al mismo nivel del suelo de la lumbrera y que lleva un rumbo noroeste. Aquí podemos deducir  por las evidencias el sistema de excavación de estas galerías de gran altura. Primero se excavaba la galería superior a una altura normal de 1,80 m.  Siguiendo el venero que quedaba en el techo y luego en una segunda fase se reexcava esta galería hasta el nivel de circulación del agua, dando con esto esas alturas de 3,5 metros. La segunda galería a nivel del suelo es de dimensiones normales de 1,70×0, 60 m. y a los nueve metros culmina en un venero que nace del suelo. Todo este sector esta recubierto de bonitas formaciones calcáreas y presenta los lucernarios típicos espaciados a distancias regulares que siguen el mismo patrón de entre 60 y 70 centímetros.

Zona final de la galería superior de  la mina, donde se dejó de excavar y que creemos que es el último punto construido de la galería. Foto José Millán.

Terminada la exploración de la zona  final de la mina volvemos a recorrer la mina en sentido contrario, unos 200 metros  hasta alcanzar el pozo donde habíamos detenido los trabajos topográficos en la primera exploración y empezamos por topografiar la galería lateral que sale de esta lumbrera. Es una galería normal de 0,55X1, 5 m. excavada en línea recta con un rumbo de unos 35º respecto al norte y que finalmente tras recorrer unos 54 metros culmina en un punto donde se dejó de excavar, mantiene un nivel de agua de unos 40 cm. y suponemos que se trata de una galería de captación de algún venero que no es visible. Quizás el agua se filtre desde el lecho de la galería.

Zona final de la galería inferior de la mina que culmina en una pared sin excavar, cubierta por formaciones. El agua que circula por la galería parece filtrase desde el suelo. Foto: José Millán.

Seguidamente continuamos topografiando la galería principal que mantiene una altura considerable de entre 3,5 a 3,8 metros y que sigue la misma tónica apareciendo importantes recubrimientos calcáreos en algunas zonas de grosores considerables. En algunos puntos la galería contacta con pequeños veneros de agua, uno de ellos activo y vemos refuerzos de las paredes con piedras procedentes de la excavación, amontonadas sin ningún tipo de argamasa. Tras recorrer otros  52 metros llegamos a una nueva lumbrera, algo más profunda por la elevación natural del terreno (15 metros)  y sin galería lateral. Pasamos la lumbrera y sigue la galería otros 23 metros recta, luego da un quiebro a la derecha y otros 27 metros hasta una nueva lumbrera, mantenemos el patrón de espaciamiento y los quiebros parecen adaptaciones al venero preexistente. Las lumbreras parecen excavadas todas desde la galería. Tras recorrer desde este punto 102 metros con la correspondiente lumbrera intermedia (por la que hemos descendido)  alcanzamos la última lumbrera de la mina y concluimos la topografía y exploración de este sector. Con esta exploración hemos añadido 540 metros más a la a galería Norte que  alcanza un desarrollo de unos 1.240 metros que sumados con todo el resto de sectores de la mina nos da un desarrollo total de  unos 5.200 metros. Aún nos quedan algunos flecos que rematar para concluir el desarrollo total de la mina como una misteriosa lumbrera tapada con hormigón y que ignoramos a que sector de la mina pertenece y la galería casi inundada que quedó pendiente en la primera exploración de este sector.

Lumbrera de la galería principal excavada desde el lecho de la galería. Foto: José Millán.

La conclusión final en relación a este sector de la mina es que tras una serie de pequeñas galerías de búsqueda donde se van siguiendo los veneros se contacta con una galería freática muy desarrollada donde cambia visiblemente los sistemas  de excavación dando como resultado galerías de grandes alturas y trazados regulares y donde las lumbreras están excavadas desde la base de la galería para adaptarlas perfectamente el trazado del venero. Al final se culmina la construcción de la galería de una manera atípica que parece indicar un abandono de las labores constructivas.
En este punto ya estamos ante una obra subterránea realmente formidable por sus dimensiones y que sin duda podría considerarse , junto con la mina de agua de Alcalá, como una de las obras subterráneas   de captación de agua romanas  más importantes de la península.

Zonas de la mina  cubiertas por concrecciones calcareas. Foto: José Millán.
Lucernario completamente cubierto por formaciones calcáreas. Foto: José Millán.

La exploración y topografia de estos sectores ha sido realizada por un equipo formado por Julio Guijarro, Manolo Bernal, Francisco Zambrano y José Millán. Se ha utilizado un DIXTO facilitado por Julio Guijarro y cinta métrica y brújula en zonas de la mina con altos niveles de agua. Agradecer la colaboración a Felipe Blazquez, y a los encargados de la explotación agraria y  los miembros del Seprona de Carmona que han colaborado tanto en la gestión de los permisos como de la localización de las lumbreras.

Los dos ramales principales de la mina , los sectores Norte ( arriba)  y la Galería del manantial que van casi paralelos desde el punto donde se bifurcan los dos sectores.
  

Nuevas exploraciones en el sector Este de la mina de agua de Alcaudete.

En pasadas fechas hemos concluido una nueva serie de exploraciones en el sector Este de la mina de Alcaudete que se desarrolla bajo los terrenos del cortijo del mismo nombre a la izquierda de la pista forestal que va desde  la carretera a la conocida  «Vía Verde». Este sector de la mina  fue explorado y topografiado parcialmente por mí en el año 1995, pero a parte de la topografía carecíamos de  detalles de las galerías que nos ayudaran a entender como se construyeron y si presentaban la misma tipología que las de las galerías exploradas hasta ahora en la mina principal. El paso desde la galería principal de la mina hacia este  sector  estaba abierto en el año 95. Es una galería que parte desde el  inicio de la mina y que se encuentra actualmente  completamente taponada,  por lo que el acceso sólo podría realizarse  por las lumbreras que hay dentro del cortijo o abriendo las losas de hormigón con las que esta tapado  un  pozo situado junto a la pista y por el que accedimos en el año 95.
En trazado rojo se puede ver la topografía del sector Este realizada en el año 1995 y su conexión con la galería principal de la mina de Alcaudete señalada en trazo negro. El acceso a esta galería se realizó por el pozo marcado junto a la pista de acceso al cortijo o pista forestal . En la actualidad  la conexión entre este sector y la mina principal se encuentra cegado y el pozo cerrado con losas de hormigón.
Tras ponerme en contacto con el propietario de los terrenos, el señor Felipe Blazquez y solicitarle permiso para explorar las lumbreras situadas dentro de su finca  organizamos una reunión previa   para revisarlas,  pudiendo comprobar sobre el terreno que sólo dos permanecían abiertas ya que el resto se encontraban cerradas con losas de hormigón. Empezamos primero por la exploración de una lumbrera situada junto a uno de los caminos que recorren el olivar . Su profundidad es  de 13 metros y de su base medio taponado por escombros y basuras  parten dos galerías. Las galerías no están alineadas con el lado largo de la  lumbrera que es rectangular y de dimensiones típicas de 1,30 metros de largo por unos 0,90 m. de ancho y los sentidos de excavación son de la lumbrera hacia las galerías por lo que es claramente una lumbrera excavada previamente y no desde abajo como es habitual en algunos sectores de la mina principal. 
Accediendo a una lumbrera del sector Este de la mina de Alcaudete  dentro de la finca de Alcaddete propiedad de Felipe Blazquez. foto. Manolo Bernal.
 La primera de las galerías  (de la que viene el agua ) tiene dirección noroeste se trata de una galería de una altura  algo inferior a lo normal 1,20 de alto por 0,60 de ancho y que lleva una dirección muy constante  con una altura de agua de unos 50 centímetros, presenta lucernarios (huecos para colocar lucernas de aceite con las que iluminar la galería) en el lado izquierdo según sentido de excavación que es hacia  el que avanzamos ,espaciados unos setenta centímetros . A los 27 metros llegamos a una lumbrera similar a la anterior  donde se produce un brusco quiebro de 90ª tras el que continúa la galería con un rumbo  similar, este tipo de quiebros son muy habituales y suelen realizarse  para frenar  la corriente de agua  cuando estamos cerca de un manantial. Desde aquí avanzamos 16 metros más hasta que efectivamente la galería contacta con una cavidad natural o gran manantial  situado a unos tres metros por encima del lecho de la galería. Estamos en una especie de colector  en parte excavado y en parte natural con las paredes reforzadas con piedras encajadas sin argamasa y en el que convergen manantiales dos de ellos secos y uno (el inferior) activo, del que brota un pequeño  caudal de agua que circula por la galería aguas abajo. Estamos en el principal aporte de agua de este sector de la mina. Desde esta sala parte un nuevo tramo de galería con la misma dirección noroeste de apenas un metro de altura y que a los 12 metros culmina en un taponamiento. Revisando la topografía realizada en el año 95 descubro que este sector no estaba topografiado.
Cavidad natural  parcialmente reexcavada con las paredes reforzadas con piedras amontonadas sin argamasa: Foto Manuel Bernal.
Caudal de agua que surge de un manantial y que circula por la galería, único aporte localizado de este sector de la mina: Foto. Manuel Bernal.
Volviendo a la lumbrera de entrada tomamos por la galería que se desarrolla en dirección contraria, es decir suroeste  y a favor de la corriente de agua,  tiene unas dimensiones similares y una altura de agua de unos 60 cm. se aprecia por las señales de los picos  que vamos a favor del sentido de excavación  hasta que haciendo un recodo conecta con un sector donde vemos  el sentido de excavación inverso Apreciamos claramente   la zona de empalme. Vamos viendo claro como en este sector se unían unas  galerías con otras mediante dos equipos excavando en sentidos contrarios,  los lucernarios que cambian de pared  también delatan este hecho. Recorremos 30 metros hasta una nueva lumbrera  similar a la  anterior, vemos que el patrón de distanciamiento de lumbreras se repite a 30 metros que en medidas romanas son unas 10 pérticas (1 pértica= 10 pies = 2,96 metros). Este patrón es el mismo que encontramos en minas como la del puerto de Brenes en Carmona pero no es habitual en el resto de sectores de la mina de Alcaudete. puede indicar que este sector de la mina es posterior a la mina principal. Empezamos a creer que existe una evolución en el tiempo tendente a aumentar el espaciamiento de las lumbreras, pensemos que toda la mina pudo construirse en varias fases a lo largo de unos tres siglos.
Encontramos las típicas hornacinas para depositar vasijas de aceite  excavadas en la base de los pozos y en determinadas zonas de la galería, también aparece un típico ladrillo romano de un pie de largo  depositado sobre una repisa, en estos tramos no existen construcciones de refuerzo de ningún tipo, si hemos visto ladrillos en el remate superior de una de las lumbreras intercalado con piedras que es de donde puede proceder. 
Hornacina para la colocación de vasijas de aceite, situadas en la base de todas las lumbreras. Foto Manuel Bernal.
Ladrillode tipología romana de un pie de largo , es el ladrillo más comúnmente  utilizado en la mina de Alcaudete.
Foto Manuel Bernal.
  Desde este pozo la galería va claramente siguiendo un venero de agua por su trazado sinuoso e irregular que no obstante sigue una dirección más menos constante hacia el suroeste , en todo momento vamos en contra del sentido de excavación. Recorridos unos cuarenta metros alcanzamos una nueva lumbrera similar a la anterior, la distancia por el exterior en línea recta son unos 35 metros  un ligero cambio de patrón que hablando en medidas romanas se va a 1 actus (1 actus= 120 pies = 34,8 metros) en este caso podría estar excavada desde abajo por como esta orientada la lumbrera con la galería. En estas galerías, al igual que en otras de Alcaudete  se aprecian claramente en los techos las marcas de una herramienta acabada en una pala plana de unos cinco centímetros de anchura. Puede que producidas con un pico con dos extremos, ya que los hastiales (paredes laterales) están abiertas con el clásico pico curvo.  Tras esta lumbrera y recorridos apenas tres metros accedemos a una especie de colector formado por una cavidad en parte natural de unos dos metros de alto por cuatro de ancho,  esta cavidad conecta con una galería perpendicular a la que llevamos que se orienta en dirección este-oeste. Siguiendo primero el ramal que toma dirección Este accedemos a un tramo de galería que parece en gran parte un conducto natural parcialmente reexcavado de unas dimensiones atípicas ya que tiene un ancho de casi un metro y prácticamente la misma altura, progresamos unos 20 metros pasando por zonas con las  paredes descompuestas por betas de arcillas  hasta que apreciamos falta de oxigeno y decidimos regresar. 
Huellas de una herramienta de pala plana  con las que se atacaron los techos lo que da a la galería una sección cuadarada. Las huellas de esta herramienta aparecen frecuentemente en los techos de las galerías y creemos que pertenecen a un pico con esta terminación en «pala». Puede que los picos tuvieran (tal como pasa en muchos picos modernos) dos extremos acabados en pico o en pala. Foto : Julio Guijarro .
Los hastiales de la galería están abiertos con el clásico pico curvo según muestran las huellas. Foto Julio Guijarro.
Volviendo al punto inicial desde la pequeña sala-colector  la continuidad es una galería que lleva dirección Oeste y  que tiene apenas 1 metro de altura y más de 70 cm. de agua por lo que hay que pasar casi sumergido hasta que a los 25 metros alcanzamos la base de una lumbrera. esta galería es muy curiosa porque es distinta a las demás , parece en gran parte un conducto natural apenas reexcavado y conecta claramente dos sectores distintos de la mina. De la nueva lumbrera  parten dos veneros o manantiales en sentidos opuestos y pentrables unos metros y dos galerías excavadas. La lumbrera tiene 7 metros de profundidad y esta (como el resto) tapada con una losa de hormigón. Tomando por la galería que lleva dirección oeste recorremos unos doce metros hasta un punto donde la altura se reduce a apenas 30 cm. y hay mucha agua, la continuidad es complicada en este punto  y no seguimos explorando. Volviendo a la base de la lumbrera tomamos una nueva galería con dirección  suroeste y de dimensiones muchos mayores, 2,20 metros de alto por una anchura normal de 60 centímetros,  llevamos una dirección clara hacia la galería principal de la mina de  Alcaudete siguen encontrándose los típicos lucernarios espaciados cada 70 centímetros y la galería lleva unos 50 cm. de agua, progresamos unos 15 metros hasta llegar a una nueva lumbrera cuya base  esta completamente taponada con escombros y en este punto termina esta exploración. Hemos explorado y topografiado un total de 223 metros. Haciendo comparaciones con la topografía del año 95 se ve que este último tapón no existía y que aún nos queda mucha galería por recorrer hasta llegar a la galería principal. Al menos unos 200 metros en los que según la antigua topografía existen varios ramales más.
Galería de apenas un metro de altura y 25 metros de desarrollo   que conecta  dos sectores de la mina, parecen parte un conducto natural. Foto : Manuel bernal.
Lumbrera taponada por escombros que marca el final de la 1º exploración que realizamos en este sector de la mina. Foto: Manuel Bernal.
Lucernario cubierto de concrecciones calcáreas. Foto: Manolo Bernal.

Superposición de las galerías exploradas en la 1º incursión sobre la foto aérea. Se marcan las lumbreras y el manantial que actualmente es el único aporte de este sector de la mina.

En una nueva salida volvemos a la finca de Alcaudete  para explorar  una nueva lumbrera que también esta abierta y a  unos 150 metros al este de la  lumbrera por la que ya  habíamos bajado  y que nos indicó el señor Felipe Blázquez, ha de ser una de las continuidades de las galerías que ya hemos explorado y la zona más alejada de este sector de la mina, además es una zona que no topografiamos en el año 95, por lo que teníamos el máximo interés y curiosidad.
La lumbrera es similar a todas las demás, de sección rectangular y de siete metros de profundidad, la profundidad no nos cuadra demasiado ya que hay casi seis metros de diferencia con la profundidad de la lumbrera que exploramos con anterioridad y resulta que según el   GPS  están sólo a dos metros de desnivel una de otra. En la base de la lumbrera hay dos galerías, la primera con dirección suroeste, tiene unas dimensiones normalizadas de 1,80 x 0,60 m.  y apenas 15 cm. de agua,  suponemos que es la galería que aporta el agua pero  tras recorrer unos 10 metros acaba en una pared donde sencillamente se dejo de excavar, no se culminó la construcción de la galería siendo su punto final en este sector, lógicamente el sentido de excavación es hacia este final y los  lucernarios están espaciados a distancias normales de unos 60 cm.
  
Accediendo por una nueva lumbrera sin tapar y  situada unos 150 metros al este de la primera que exploramos y que debe dar acceso a la parte más alejada de este sector de la mina. Foto: José Millán.

En la parte final de la mina la galería acaba bruscamente, sencillamente se dejó de excavar , el agua presente en el lecho parece venir de filtraciones. Foto José Millán.
Volviendo al pozo de entrada  tomamos  la otra galería que lleva dirección noroeste, tiene dimensiones normales y sigue un trazado recto hasta una nueva lumbrera situada a 28 metros. Estas lumbreras parecen excavadas también desde arriba  por su alineación con la galería. pasada la lumbrera la galería hace una serie de quiebros y vuelve a tomar un trazado recto por lo que  parece una zona de conexión entre la lumbrera y la galería volvemos a la idea de dos equipos excavando en sentidos contrarios hasta juntarse. Tras 22 metros de galería recta llegamos a una nueva lumbrera, la distancia exterior entre lumbreras es de 28 metros cumpliendo aproximadamente el patrón de las 10 pérticas. , estas  lumbreras tienen una profundidad de unos 8 metros y están tapadas con losas de hormigón, la galería mantiene na altura de agua de unos 30 cm.
Imagen de la galería de sección y tamaño tipico de 1,80×0,60, se aprecian antiguos niveles de agua mucho más altos que los actuales. Foto: José Millán.

Desde esta última lumbrera podemos recorrer 25 metros más  hasta llegar a  una nueva  lumbrera completamente  taponada  que es punto final de la exploración. En total son 100 metros más de galería. Suponemos que esta galería conecta  con la explorada en la salida anterior pero aún distan unos treinta metros para la unión según la topografía ,distancia que concuerda con el patrón entre lumbreras de este sector . Queda por solucionar la aparente diferencia de cotas de estas dos galerías pero puede deberse a un error en la toma de la altura de ambas lumbreras. 

Descendiendo por la lumbrera de sección rectangular. Foto: José Millán.
Superposición de galerías exploradas a la foto aérea la zona en trazo azul es la posible conexión entre ambas galerías que actualmente esta taponada.
            Tras esta exploración  y con objeto de completar todo el trazado de la mina hasta la galería principal organizamos una nueva salida, esta vez  entraremos por la  lumbrera que hay fuera de la finca, junto a la pista forestal. Esta lumbrera fue el punto de acceso a esta galería en el año 95 y según la topografía de esa fecha es un colector donde convergen tres galerías, una que conecta con  la mina principal y dos que son aportes  y que han de conectar con los sectores  que ya habíamos explorado y topografiado.  La lumbrera se encuentra actualmente tapada con dos grandes losas de hormigón así que pedimos ayuda a  uno de los propietarios de las fincas cercanas que amablemente  nos ayuda apartándola un poco  con su  tractor.
Accediendo por la lumbrera situada junto a la pista una vez apartada la losa de hormigón. Foto: Manuel Bernal.
Base de la lumbrera junto a la pista, un colector desde donde salen tres galerías. Foto: José Millán.
 La lumbrera tiene una profundidad de unos cinco metros y efectivamente en su base aparecen  las tres galerías esperadas. Tomamos  primero  la que lleva dirección sur, a favor de la circulación de las aguas , hacia la galería principal de Alcaudete. Las paredes tienen  muy poca consistencia y se encuentra en un estado algo precario , la incursión de grandes raíces han dañado bastante la roca,  tiene unas dimensiones  1,30 de alto por unos 90 cm. de anchura y una altura de agua de unos 40 cm. el  ancho es superior a lo normal a causa de que parte de las paredes laterales  se han derrumbado  no quedan huellas de herramientas pero suponemos, siguiendo la lógica , que vamos en contra del sentido de excavación, se ven  algunos lucernarios donde la roca es más consistente. Tras recorrer unos 28 metros (se mantiene el patrón de 10 pérticas) y  siguiendo claramente un venero natural por el trazado sinuoso alcanzamos una nueva lumbrera de apenas tres metros de profundidad tapada con una losa de hormigón. la perfecta alineación de la lumbrera con la galería parece denotar una excavación desde abajo.Tras esta lumbrera entramos en una galería en mejor estado con una roca más consistente y de dimensiones normales  de 1,60X0,60 m. vemos ahora los trazados de los picos que indican que vamos efectivamente  en contra del sentido de excavación , recorremos unos 21 metros hasta una nueva lumbrera (un nuevo cambio de patrón entre lumbreras a  una medida más próxima a la de la galería principal de Alcaudete. Esta nueva lumbrera tiene apenas dos metros de profundidad y esta en muy mal estado por derrumbe, aún así podemos seguir avanzando unos 12 metros más hasta que se tapona totalmente. Estamos a unos 15 metros de la galería principal de La mina de Alcaudete y este tramo se encuentra completamente cegado, en el año 95 se podía conectar por aquí  con la mina principal.

Tomando datos en un tramo de galería muy descompuesta y que es la conexión con la mina principal. Foto: Manuel Bernal.

Volvemos al punto de partida y tomamos por el ramal que lleva dirección Norte, compuesto por una galería con una morfología muy peculiar porque esta excavada en gran parte sobre un gran conducto natural, tiene unas dimensiones medias de 1,70X 0,60 m. y una altura de agua de unos 40 cm. recorremos 35 metros hasta alcanzar un cruce con una nueva galería que lleva una dirección totalmente  perpendicular a la que llevamos , es decir,   este-oeste. Tomando el ramal de la derecha recorremos 10 metros hasta una lumbrera que por su alineación con la galería parece excavada desde abajo, esta tapada con losas de piedra parece un cerramiento muy antiguo y tiene una profundidad de unos 8 metros vamos a favor del sentido de excavación. Desde esta lumbrera recorremos unos 13 metros más hasta que la galería se tapona por derrumbe. Volviendo al cruce anterior y tomando la dirección contraria recorremos unos seis metros hasta una nueva lumbrera similar a la anterior tanto en profundidad como por el cerramiento que la cubre. El patrón de distancia entre estas dos lumbreras son 15 metros (5 pérticas) un patrón que no es habitual. Desde esta lumbrera podremos recorrer unos 48 metros más hasta que la galería se seca y se vuelve impracticable por taponamiento con sedimentos nos da la sensación que se trata de una galería de sedimentación . La topografía parece demostrar que esta galería conecta con la mina principal de Alcaudete a la altura de una lumbrera nº 7 , de la que también parte una pequeña galería en esta dirección ,taponada en un pozo por escombros .

Avanzando por una galería de morfología peculiar por la degradación de las paredes laterales y donde se aprecia el conducto freático preexistente. Foto: José Millán.

            Finalmente  volvemos al pozo de entrada y nos queda la galería que por su dirección ha de conectar con el pozo taponado al que llegamos en la primera exploración. Esta galería tiene unas dimensiones normales de 1,80X0,60 m. y una altura de agua de unos 50 cm. y en este caso el agua circula, avanzamos  en contra de la corriente de agua ,a favor del sentido de excavación y siguiendo claramente un venero por el trazado sinuoso y las huellas del conducto freático en el techo de la galería. Tras recorrer unos 50 metros alcanzamos una nueva lumbrera taponada que según la topografía  es la misma en la que acabamos en la primera exploración por lo que hemos enlazado las galerías. El agua que circula por esta la galería y que viene del manantial  se filtra por debajo del tapón de escombros de la lumbrera. La distancia en línea recta entre lumbreras es de 44 metros lo que corresponde a un patrón que si es recurrente en algunas galerías de la mina principal y que equivale a 15 pérticas en medidas romanas. Estos tramos de galería ya estaban topografiados en el año 95 salvo uno de ellos, el que conecta con la galería principal.

Lumbrera típica excavada desde la base de la galería. Foto: Manolo Bernal.

            Concluidas todas estas exploraciones los resultados son de 553 metros de galerías topografiadas, aumentando sustancialmente lo ya topografiado en el año 95.
 En general son galerías excavadas a favor de veneros de agua y donde se aprecian diferentes fases y puenteos como sucede en la galería principal. También se aprecian diferentes patrones de espaciamiento de lumbreras, 15, 20, 30 incluso 44 metros en algún caso. Parece que hay una mina original que conectaba con la galería principal a la altura de la´lumbrera marcada como P-7 Puede que esta galería fuera taponada posteriormente para dejarla como galería decantadora de limos, de hecho la galería aparece casi colmatada por sedimentos y las aguas se derivaron por nuevos ramales hacia la lumbrera  marcada como P-2 al inicio de la mina. Este es en definitiva un proceso similar al llevado a cabo en las galerías principales de la mina donde hay galerías puenteadas intencionadamente con la única intención (no vemos otra) de dejarlas como galerías decantadoras de sedimentos. Parece que en algún  momento de la historia de la mina se realizó una reconfiguración destinada tanto a aumentar los caudales de agua como a conseguir que esta llegara a su destino lo más limpia posible, son detalles que hay que analizar.

Plano superpuesto de las galerías del sector este donde se aprecian los puenteos. Se ve claramente que son galerías excavadas a favor de veneros de agua y como se han puenteado algunas zonas posiblemente para crear una galería de cantadora de limos la circulación del agua esta reflejada con flechas azules.. 

Hay que decir que nos ha quedado pendiente la exploración de una lumbrera tapada con una losa de hormigón a la que no hemos podido llegar por ninguna de las galerías exploradas y que se encuentra situada al Este de la galería más alejada de este sector y parece que puede ser una continuidad de una de las galerías de las que no hemos podido concluir la exploración y que se desarrolla hacia el Este. Veremos si en próximas fechas es posible abrir y explorar este pozo y ver si realmente esta conectado con la mina.
Cabe destacar como se acaba la galería de repente en la zona más alejada sin llegar  a ningún manantial como si aquí se hubiese detenido su construcción y si es así podría ser la última fase construida  de la mina.
Queremos finalmente dar las gracias a Felipe Blazquez por permitirnos acceder por las lumbreras situadas en su finca y por el interés que ha mostrado por nuestras investigaciones. El equipo de exploración ha estado compuesto por Manolo Bernal, Francisco Zambrano, Julio Guijarro y yo, José Millán La topografía de este sector se ha realizado con un DIXTO que ha sido aportado por Julio Guijarro.

Accediendo desde la galería a una lumbrera abierta. Foto: José Millán.

Exploración y topografía de la zona final de la galería del Manantial en la Mina de agua de Alcaudete:

En fechas recientes hemos podido concluir toda la exploración y topografía de esta interesante zona de la mina. Inicialmente realizábamos el acceso por un pozo de 25 metros situado en el margen de la carretera y cuya cabecera, realizada con grandes piedras encajadas no ofrecía demasiada seguridad. Casualmente pudimos conocer y presentarnos  al dueño de la finca por la que  discurre la mina desde este punto, D. José Romero que se interesó por nuestros trabajos y nos permitió el acceso por los pozos que están en el interior de la finca que si bien tienen una factura similar presentan un estado más estable y seguro que el pozo de la carretera. Estas  exploraciones han permitido topografiar completamente el sector de la mina que discurre desde el pozo nº 67, taponado por escombros hasta el manantial, sumando un total de 210 metros de galería. Igualmente han permitido explorar y topografiar por completo la que hemos llamado Cueva del Manantial , una gran cavidad natural a la que se accede por una pequeña gatera situada en el techo de la galería y que ha resultado tener un desarrollo total de 153 metros.
Conversando con el dueño de la finca D.José Romero en los momentos previos a la exploración.
Foto: Manuel Bernal.
El sector de galería topografiado tiene una altura reducida que en principio es de entre 1.30 a 1.20 metros, siendo el ancho estandar de unos 65 cm. Creemos que esta altura puede ser debida a la acumulación de sedimentos debida al taponamiento del pozo, encontramos los lucernarios típicos espaciados a distancias de unos 60 cm. y las marcas de los picos indican una excavación hacia el manantial. Destacable en este sector  es el hallazgo de una cruz tallada de la que ya  dimos cuenta en un anterior artículo y de un pequeño fragmento de mineral de hierro que identificamos como pirita y  que ha sido analizado para intentar concretar su uso y origen. El mineral tiene un alto porcentaje de hierro, más de un ochenta por ciento, y apenas cobre que sólo esta en trazas por lo que no se trata de una calcopirita. El desgaste que presenta por uno de sus bordes induce a pensar que pudo ser usado como mechero, ya que al golpear este mineral  de hierro con un pedernal se producen chispas que pueden encender una yesca o mecha , al  encontrase en la base de un pozo sería parte del sistema de encendido de las lucernas de aceite.
Fragmento de mineral de hierro hayado en la base de uno de los pozos y que pudo haber sido usado como encendedor.
Desde el pozo 67 al final de la mina encontramos cuatro nuevos pozos que están distribuidos a distancias de 47,3. 36,95. 44,8. y 54,37, distancias que parecen algo arbitrarias si bien están próximas a las encontradas en otros sectores anteriores. Todos los pozos son rectangulares y estan alineados con la galería  tienen unas dimensiones similares de 1.30X0.90 netros y cuentan con mechinales para el apoyo de los pies.
Descendiendo un pozo o putei. En la zona final de la mina la profundidad de estos pozos alcanza los 25 metros
Foto :Manuel Bernal.
En cuanto al trazado la galería mantiene en principio un rumbo más o menos constante de unos 45º, con ligeros quiebros que parecen producto de pequeños errores en el rumbo de excavación, tras 84 metros de desarrollo y llegados al pozo 69  la galería gira hacia los 17 grados y así se recorren 42 metros más, distancia a la que  por correlación con el resto debería estar un pozo, pero en vez de un pozo encontramos un giro de 90º y una galería de escaso desarrollo que sale hacia la izquierda, me pregunto si en este punto estaban buscando conectar con un pozo al que finalmente no localizaron, de hecho tras un sinuoso recorrido de unos treinta metros enlaza la galería con el pozo nº 70. que esta muy desplazado de este punto ¿Estamos ante un gran error en el rumbo de excavación que hubo de ser corregido con treinta metros de galería auxiliar o se trata de un sistema para frenar la corriente de agua?, me cuesta trabajo creer que pudieran equivocarse de tal manera, máxime cuando vemos que otros  tramos de galería están  excavados con rumbos muy precisos. Sabemos que a veces se utilizaban estos quiebros de 90ª y galerías trazadas con formas sinuosas para frenar la fuerte corriente de agua. Además tenemos la misteriosa galería ciega, tiene apenas unos metros y no parece conectar con ningún manantial, no es una “equivocación” como las que existen  en otros sectores de la mina porque no fue cegada con piedras de la excavación, quisieron dejarla abierta y se me ocurre que podría servir como galería decantadora de limos, de hecho el suelo de la misma esta completamente cubierto de arcillas.
Desde el pozo nº70 la galería discurre en un rumbo uniforme de 20º hasta que recorridos 54 metros llegamos al  pozo nº 71. En este pozo se produce un hecho peculiar y es la elevación de la galería desde el metro escaso a los cinco metros y, como en sectores anteriores, apreciamos un conducto natural preexistente en el techo. Es en este punto donde nace el manantial de varios boquetes situados en la pared y aquí culmina la galería y empieza la que hemos llamado Cueva del manantial. Desde el pozo 71 al final de la mina hay unos 67 metros de galería. Este tramo habría de servir de colector de las aguas del manantial y es por eso que se excavó a gran altura.
Zona final de la galería del manantial entre los pozos 69-70 y donde la altura apenas supera el metro.
Foto: José Millán.
La Cueva del Manantial:
El acceso a la cueva se realiza desde el mismo lecho de la mina y a unos seis metros ante de terminar, donde habremos de trepar un par de metros  por un caos de bloques y pasar una pequeña gatera que nos deja en las primeras salas de la cavidad. Realmente la mina  ha cortado la galería estando esta divida en dos. La parte de más desarrollo y volumen discurre en dirección Este, se trata de una galería claramente freática de unas dimensiones considerables, 6 metros de ancho por tres de alto en su eje medio, el suelo esta ocupado por bloques de piedra de diferentes tamaños y gran cantidad de guano de murciélago.

Base del pozo nº 71, que da acceso a la zona final de la mina y a la cueva del manantial, arriba puede verse el tramo de galería final que alcanza una altura de 5 metros.
Foto: Manuel Bernal.

acceso desde la mina a la Cueva del manantial.
Foto: Manuel Bernal.

La galería discurre con sucesivas elevaciones y depresiones, típicas de los niveles freáticos formando varias salas que a los 70 metros de desarrollo aproximado queda  cerrada por un derrumbe, entre los bloques y superando unas gateras podemos acceder a un nuevo sector de la galería que culmina tras unos veinte metros en una galería taponada por sedimentos por la que se escapa cierta corriente de aire y un sonido que parece agua circulando. De hecho el agua que llega al manantial de la mina circula bajo esta galería por conductos que son impenetrables. Aproximadamente a mitad de su desarrollo la galería ha sido cortada por un pozo de captación moderno que ahonda unos seis metros por debajo del lecho de la misma, hasta el nivel por el que circulan las aguas. No hemos llegado a bajar a la base de este pozo, que es redondo y tiene unos dos metros de diámetro pero hemos podido comprobar que mantiene un nivel de agua de al menos 1 metro.



Imágenes de la galería principal de la Cueva del Manantial.
Foto: Manuel bernal.
 Volviendo hacia  la mina encontramos un paso elevado que conecta con el otro sector de la cueva, a este sector que discurre en dirección opuesta, es decir,  Oeste, se accede por este paso o desde el mismo lecho de la mina trepando por una gatera, tiene un escaso desarrollo, a penas unos 13 metros y una dimensiones reducidas de 1,5 metros de altura por dos en la zona más ancha. Al final hay dos posibles continuidades pero impenetrables. En esta zona de la galería encontramos un afloramiento de calcita (caliza cristalizada) de una espectacular belleza.
Afloramiento de calcita en el sector Oeste de la cavidad.
Foto: Manuel Bernal
 La corriente de agua en la cavidad circula de Este a Oeste y como hemos comentado en la actualidad se limita a un pequeño caudal que, como hemos comprobado, se ve afectado por las captaciones  de las fincas cercanas, existentes en las proximidades  de la mina, llegando en épocas de máxima utilización de agua a casi secarse.

Las dos zonas finales de la cavidad en los sectores Este y Oeste, ambas con posibilidades de continuidad.
Foto: Manuel Bernal.
Con estos trabajos damos por concluidas las exploraciones en este sector, si bien sería posible intentar desobstruir los pasos finales de la cavidad en sus dos sentidos, proyecto que quizás abordemos en un futuro.
Queremos dar las gracias a D. José Romero, que nos ha facilitado el acceso al interior de la finca y  los pozos y también al arqueólogo D. Mark Hunt, que ha colaborado  analizando muestras recogidas en la mina y finalmente publicamos la topografía completa de la Cueva del manantial.

La mina de agua del Puerto de Brenes o de la Fábrica de Anís.


Imagen del Puero de Brenes desde el pozo de entrada de la mina. Foto: José Millán.

Situación y contexto arqueológico:

La mina de agua que nos ocupa se haya situada a la entrada de la Localidad Sevillana de Carmona, en un paraje conocido históricamente como “Puerto o paso de Brenes”, y no por alusión a la cercana localidad de ese nombre. Se desconoce con precisión la etimología del vocablo “Brenes”, tan común en Andalucía, si bien algunos estudios consultados lo asocian al vocablo de origen islámico “breña” que significa “valle agreste y quebrado” lo que podría perfectamente ser aplicable en este caso, ya que el Puerto de Brenes esta formado por una especie de barranco que cae desde la zona alta de la colina en dirección Suroeste, hacia la Vega. Como todos los pasos naturales que existen en la colina de los Alcores constituye un lugar estratégico y no sólo como vía de comunicación también por la abundancia de agua procedente de unos conductos subterráneos que son el objeto de este estudio .
En toda la zona existen vestigios de  asentamientos primitivos, que abarcan desde el neolítico hasta la ocupación romana y muy posteriormente preindustrial cuando se construyeron dos molinos hidráulicos harineros que aprovecharon  el caudal de agua preexistente y destacando que se haya  a apenas 700 metros de la  conocida y singular “Necrópolis rormana  de Carmona” en el extrarradio de la ciudad. Actualmente la zona se haya muy deteriorada por  su antiguo uso como cantera de limo, más recientemente como vertedero y por las grandes remodelaciones que se han realizado sobre el terreno  para el soterramiento de una conducción de aguas residuales que han destruido la casi totalidad del yacimiento.
En la zona se haya situado el  singular  edificio  conocido como  “Fábrica de anís los Hermanos”, destilería creada  el año 1.880 sobre los restos de  un molino hidráulico construido probablemente  a finales del siglo XVII. Uno de los aspectos más  destacables  de este peculiar edificio excelentemente conservado son  que sus cimentaciones y parte de la sala subterránea donde se situaban  los rodeznos parecen de origen romano, tal como ya constató el arqueólogo Gorge Bonsor hace más de un siglo y que consideró que originalmente pudieron ser unas termas. 
Plano del Puerto de Brenes con la Fábrica de Anís donde se puede ver la atarjea que abastecía el molino hidráulico. Foto:José Millán.
Sala de rodeznos del Molino de la Fábrica de Anís, donde se identifican las cimentaciones romanas. Foto:José Millán
Interior del molino de la fábrica de Anís. Foto extraida del archivo de «Los Hermanos anís»

El agua que alimenta al molino de la Fábrica de Anís llega por una atarjea elevada que capta las aguas de la mina a trabes de una acequia enterrada. Dicha acequia es un conducto elaborado  con muro de ladrillo  y cubierta de piedras planas. Tiene  una sección  de unos cincuenta centímetros de alto por apenas cuarenta  de ancho.  Junto a este conducto hemos descubierto una arqueta parcialmente enterrada y que según parece era una derivación ya anulada de las aguas hacia unas fincas cercanas.  La atarjea esta realizada combinando mampostería e hiladas de ladrillo con terminaciones de enlucido de cal,  técnica habitual en todos los molinos harineros construidos a finales del S.XVII en los Alcores. Todo el edificio que abarca tanto las dependencias del molino como la casa del molinero esta hecho  de ladrillo, si bien también existen muros de mampuesto en las zonas inferiores. El edificio ha sufrido algunas restauraciones recientes para darle su funcionalidad de fábrica de licores, usándose parte del caudal de agua de la atarjea para el enfriamiento de los alambiques, si bien una gran parte del mismo sigue ejerciendo su primitiva función de alimentar el cubo que desemboca en la sala de rodeznos.  La atarjea , al igual que las fachadas del molino,  presenta señales de diferentes restauraciones más antiguas, como la que hemos podido registrar por una inscripción hecha a carboncillo sobre el mortero de cal interior del canal de la atarjea  y que reza “se arreglo el 1926”. No hemos encontrado referencias históricas concretas sobre la fecha de construcción de  este  molino, sólo en lo referente a su transformación en destilería. Existe la creencia de que fue un molino árabe pero nosotros no hemos encontrado ni referencia escrita  ni prueba física que lo demuestre.

Interior de la acequia que lleva el agua hasta la atarjea que alimentaba el molino de la fábrica de anís. Foto: José Millán
Grafiti hecho a carboncillo de una restauración de la atarjea realizada en 1926. Foto:José Millán.

 A apenas cien metros del Molino de la Fábrica de Anís y en dirección a la Vega  encontramos los restos de otro molino similar pero totalmente destruido por el abandono y el hundimiento de los terrenos arcillosos sobre los que está edificado. Este molino utilizaba  el mismo caudal de agua  que era derivado por atarjeas de molino en molino, manteniendo la altura hasta el cubo. Este  sistema de molinos consecutivos suele ser habitual en los Alcores. En la catalogación arqueológica que hemos consultado  reza, al igual que la fábrica  como un edificio  de “época preindustrial”.

Zona superior de la atarjea del Molino de la Fábrica de anís. Foto:José Millán.

   Para encontrar las primeras  referencias arqueológicas de este Puerto de Brenes  hemos de remitirnos, como en muchos otros casos, a finales del siglo XIX , tiempos en que   el afamado arqueólogo Bonsor, miembro de la conocida por entonces “Sociedad Arqueológica de Carmona” realiza diferentes prospecciones arqueológicas  en la zona que se centran  como era  habitual en las necrópolis, excavándose diferentes túmulos prerromanos en los puntos más  elevados del Puerto y  reconociéndose a este enclave como un asentamiento romano de cierta importancia en base a los innumerables restos de edificios presentes sobre el terreno. La referencia  más interesante en relación a nuestra mina que hemos encontrado  son  los estudios realizados muchos años más tarde  por el profesor Collantes de Terán. Transcribo  un interesante párrafo extraído de la “Base de datos del patrimonio inmueble de Andalucía” refiriéndose al Puerto de Brenes y  que resume estos  trabajos arqueológicos.

Restos romanos parcialmente excavados en la zona de paso o Puerto de Brenes. Este puerto contiene gran cantidad de agua de manantial. Collantes efectuó una excavación en lo que siempre se creyó fueran unas cisternas romanas.
Según Collantes, «vemos el camino jalonado a la derecha e izquierda por numerosas basas de columnas de buen tamaño y otros elementos constructivos trabajados en la piedra del país, que formaron parte de unas termas romanas que existieron en aquel lugar, según se deduce de los escasos restos conservados, de los que pudimos explorar, aunque muy superficialmente, algunos a manera de baños o pilones de mampostería con el característico enlucido de cal y pequeños fragmentos de cerámica y grava menuda. Uno de estos pilones está pavimentado con ladrillos romboidales. También observamos un conducto formado por dos hileras de sillares, cubiertos por losas. Todavía recuerdan algunos carmonenses haber visto las basas a que antes nos referíamos ordenadamente dispuestas en sus primitivos emplazamientos, formando un atrio o patio porticado, y en el corte del alcor, que forma el puerto, existió hasta hace poco, no muchos años, un conducto tallado en la roca calcárea que era practicable en un largo trecho”
El conducto que describe como “compuesto de sillares cubiertos por losas” es sin duda una conducción de origen romano y por desgracia ya ha desaparecido , pero es seguro que  recogía el agua de la mina y la encauzaba a los edificios que describe Collantes. Hay que señalar que actualmente toda el agua que circula por la mina brota por la atarjea de la fábrica.  El conducto tallado en la roca que se menciona  no es más que una de las galerías de la mina que se dirige hacia el cantil rocoso. Nosotros hemos podido  localizar esta entrada ha día de hoy taponada desde el interior, ya que  hemos accedido a la mina por uno de los pozos o puteis superiores.
Molino asociado al de la Fábrica de anís en un total estado de abandono.Foto: José Millán.
Historia de las exploraciones y descripción de la mina:          
 En enero de 2013, D. Jose Antonio Rodriguez, gerente y dueño de la Fábrica de Anís Los Hermanos propuso a la AAES  la posibilidad de investigar las conducciones subterráneas de agua  que abastecían la fábrica y que según nos comentó provenían de una mina excavada en el alcor, cosa sabida por  referencias verbales de los anteriores propietarios de la fábrica. Estos túneles habían sido objeto de mantenidos y reparaciones en el pasado para garantizar el caudal de agua que alimentaba a los molinos y posteriormente a la fábrica,  pero  ya hacía mucho  tiempo que esta actividad de mantenimiento había cesado, tapándose las bocas de acceso a la mina por lo que se desconocía cual era su estado actual. Lo cierto es que el caudal de agua que circula por la atarjea es ciertamente importante y sobre todo constante durante todo el año, así que al menos los conductos subterráneos  no debían estar colapsados.

 Intentamos acceder a la mina  por la estrecha acequia que alimenta la  atarjea pero la invasión  de parte de la galería por grandes raíces y el mal estado de algunas losas de la cubierta nos hicieron desistir, no obstante pudimos comprobar, tras avanzar unos metros que era un conducto de una gran longitud. Seguidamente exploramos la zona inferior del molino donde se encontraban en su día los rodeznos, examinando todas las estructuras de origen romano que están en parte sumergidas, realizando algunas fotos y una grabación. El siguiente paso fue el reconocimiento de dos pozos o lumbreras situadas sobre la colina que preside el Puerto a una distancia de unos cien metros una de otra  y que seguro debían ser registros de acceso a las galerías. Para ello tuvimos que levantar las dos grandes  losas de hormigón con las que se habían cubierto en épocas recientes. La primera de ellas y más próxima a la fábrica  era un pozo típico de mina  de sección rectangular y de unos 15 metros de profundidad. La zona superior estaba rematada con un arco de ladrillos sobre muros del mismo material, la tipología de los ladrillos podría ser  romana aunque no los llegamos a medir. La estructura se encontraba en muy mal estado estando el muro parcialmente desprendido, las paredes del pozo se habían derrumbado en gran parte y algunas zonas aparecían en un estado muy precario y descompuesto, los escombros habían tapado casi por completo la galería inferior. En tales condiciones no nos atrevimos a bajar pero introducimos una cámara de video con la que pudimos grabar el agua circulando por un pequeño hueco existente  debajo del derrumbe.

Cabecera de uno de los pozos de acceso a la mina rematada con un muro de ladrillo y bóveda parcialmente derrumbada.Foto:José Millán.

 El otro pozo tenía unas características similares pero  no era tan profundo, tan sólo unos siete metros, las paredes  no estaban  en tan mal estado pero la cabecera en este caso estaba  compuesta, como suele ser lo habitual, por piedras encajadas que se encontraban sueltas y en una estabilidad precaria, por lo que desistimos de descender. Cuando introducimos la cámara pudimos comprobar  la existencia de una galería de mina por la que circulaba un exiguo hilo de agua. Con esto concluimos la primera fase de la  exploración, quedando pendiente volver e intentar afianzar la cabecera de este pozo para descender a  la galería con seguridad.

Durante el año 2013 y casi todo el 2014, nuestras exploraciones han estado centradas  en la cercana Mina de agua de Alcaudete, donde ya hemos podido topografiar y estudiar  un total de casi cuatro kilómetros de galerías por lo que no ha sido hasta finales de este pasado 2014 cuando hemos retomado la exploración de esta interesante mina. A finales del mes de  Diciembre nos desplazamos a la zona para intentar realizar  la primera exploración del pozo de mina menos profundo. Teníamos el  objetivo de afianzar la cabecera  y descender con la ayuda de una estructura de acero que colocaríamos sobre la vertical. Una vez destapado el pozo y mientras valorábamos los trabajos descubrimos que a apenas tres metros del  pozo abierto  existía  una sospechosa losa de hormigón de pequeño tamaño y  que parecía tapar un nuevo pozo. Su cercanía nos despistaba bastante  ya que no es habitual encontrar pozos de mina tan cercanos pero decidimos probar suerte. Cuando descubrimos la losa nos encontramos con un nuevo pozo cuya cabecera en este caso estaba formada por un muro de ladrillos rectangular de un metro por cincuenta centímetros de ancho y de al menos tres metros de profundidad, aparentemente  se encontraba en un excelente estado de conservación a pesar que se observaba un ligero desplazamiento de algunas hiladas de ladrillo por movimientos del terreno. Cuando medimos la  profundidad total del pozo  observamos con sorpresa que era  unos cinco metros más hondo que el pozo paralelo, la mina tenía dos niveles.

Accediendo al pozo revestido con ladrillos. Foto: Miguelangel  Bernal.

Detalle del revestimiento superior de ladrillo. Foto Manuel Bernal.

 El muro de ladrillo esta formado por piezas colocadas en una sólo hilada  con unas dimensiones  que va de 28,9 a 30 cm. de largo  y un ancho que va de 21,3 a 22 cm. para un grosor bastante constante de unos 6 cm. El aparejo es mixto alternando hiladas de ladrillos a soga y a tizón, se han utilizado ladrillos rotos o cortados en algunos puntos No se aprecia ningún tipo de argamasa que los una y los muros  tienen  una profundidad de unos tres metros y unas dimensiones en la base de 1,20 m. por 80 cm. y en la coronación de 1 m. por 50 cm. La tipología de estos ladrillos es claramente romana y totalmente similar a los  encontrados en otras minas como la de Alcaudete o Alcalá. Tanto en el muro de ladrillo  como en el resto del pozo excavado en la roca  existen  mechinales  dispuestos a ambos lados para introducir los pies o costeros, algunos de los ladrillos de base del muro se habían quedado casi totalmente “volados” y sin sustento por la degradación de la roca, no obstante este hecho no parecía hacer peligrar la estabilidad de la estructura.  Se trata sin duda de un pozo muy  peculiar y que debía de tener una funcionalidad distinta a la de un “putei” convencional. La primera circunstancia extraña es que se encuentra  a apenas tres metros de otro pozo que tiene un  remate superior normal de putei, a base de piedras encajadas. Los revestimientos superiores de los pozos son normales en todas las minas  de agua  en los Alcores ya que suele existir  un estrato  de arcillas rojas  de un grosor variable sobre la roca calcarenítica que es salvado utilizando piedras de la propia excavación y normalmente sólo encajadas entre sí sin ningún tipo de argamasa. Lo llamativo en este caso es la utilización del ladrillo con idea de dar una mayor solidez a la estructura. Otro aspecto curioso es su forma cónica, siendo la base mayor que la coronación.

Detalle del ladrillo de tipología romana con que estan hechos los muros superiores del pozo , sus medidas son 29X21,5X0,6 cm. Foto:José Millán

 Parece  claro que este pozo tenía una funcionalidad especial, quizás estos muros sirvieran de base a una construcción  superior ya desaparecida, ya que en las inmediaciones  encontramos restos de lo que parecen muros o cimentaciones  hechas con toscos sillares de piedra.  Las coordenadas de este pozo y que para nosotros será el punto de referencia y origen de la topografía  son: 265123,4 X,  4149272,4 Y, 240 m.s.n.m,  USO 30. El pozo esta situado en una zona elevada a unos veinte metros a la derecha de la pista que baja desde la rotonda conocida como “Rotonda de los Caballos” en la carretera A-398 Viso-Carmona a la Fábrica de Anís y al Cortijo de la Bóveda. El pozo da acceso a dos galerías situadas a diferentes niveles; Cuando descendemos encontramos una galería colgada  situada a  6,4 metros de profundidad y con una dirección de 295º por la que cae un hilo de agua, si seguimos descendiendo alcanzamos la galería inferior situada a 10,8 metros de profundidad y por la  que circula actualmente toda el agua de la mina. En las paredes del  pozo se aprecian huellas  de  desgaste en la roca producidas por los  intensos caudales de agua que se han precipitado desde la galería superior a la inferior. La pared inferior esta cubierta por gruesas formaciones generadas por chorreo  y que evidencian  una gran antigüedad.  En la ventana que comunica la galería superior con el pozo  hay restos de un muro de ladrillo  de un metro de altura  que podría haber tenido la función de represa para conseguir un cierto nivel de agua, lo que queda evidenciado por las marcas de antiguos niveles de agua, que superan el metro de altura. La tipología de estos ladrillos es similar a los del pozo. Empezaremos describiendo la mina por la galería más alta:

Detalle desde la base del pozo de entrada a la mina , a la derecha se aprecia la galería colgada que accede a la zona superior de la mina.Foto: Pilar Orche.
Galería superior:
La galería superior  esta excavada en la roca que  presenta una consistencia más  blanda de lo normal pues parece contener una importante cantidad de arcillas. Empieza teniendo unas dimensiones típicas, 1,80 metros de altura  por un  ancho de 70 cm. (las galerías romanas típicas suelen tener un alto aproximado de 3 pies romanos por seis pies de alto, un pie romano son 0,296 cm.)  y  una sección rectangular. Ya hemos observado en otras minas como en los terrenos más blandos se opta por secciones rectangulares que facilitarían una eventual entibación con costeros de madera, piedra o ladrillo.  La galería toma un rumbo de entre 280 a 300 grados, pasando por debajo de la carretera A-398. Presenta lucernarios de tamaño normal (10X20 cm.) excavados en la pared izquierda según avanzamos y a distancias regulares de unos sesenta centímetros, algunos aún conservan restos del hollín de la llama. El sentido de excavación hacia el interior  esta  bien identificado   por las marcas de herramientas y la situación de lucernarios en el lado izquierdo. En la pared derecha y espaciados a distancias de unos diez metros encontramos grandes huecos u hornacinas excavadas para depositar vasijas con aceite. Estamos ante una técnica de excavación de minas  genuinamente romana y que es la siguiente:

Galería superior de la Mina de la fábrica de anis. Foto: José Millán.

 Cuando un equipo  iniciaba la jornada de trabajo en el frente de  mina se  excavaba una  hornacina en la pared derecha para depositar una vasija de aceite con la que recargar las lucernas durante toda esa  jornada, luego se excavaba un lucernario pegado al frente de excavación  y a la altura de la cabeza con idea que estuviera lo más próximo posible a la pared y delante de la cabeza para no generar sombras, lo que dificultaría una buena visión. Creemos que al agotarse  el aceite de la lámpara y en el momento de recargarla se excavaba un nuevo lucernario casi a ras del nuevo frente de excavación y así sucesivamente. Esto explica que donde la roca es más dura o la galería es más alta  los lucernarios estén más juntos y viceversa. Este sistema permitiría además controlar los turnos de excavación simplemente contando lucernarios y relacionándolos  al tiempo que tarda en gastarse el depósito de una lucerna. Las distancias entre hornacinas nos dan idea de cuales eran las distancias de roca excavadas por jornada o equipo. Ya hemos hablado de estas técnicas de minería romana en los  estudios de lucernarios  que hemos podido realizar  en  la mina de agua de Alcaudete, donde hemos encontrado distancias entre lucernarios de apenas 12 centímetros  cuando la roca es muy dura, y hornacinas espaciadas a mayores distancias cuando también aumenta el espaciamiento de los lucernarios. 

Lucernarios distribuidos cada 60 cm. al lado izquierdo del sentido de excavación. Foto: Manolo Bernal.

  

Hornacina para depositar las basijas con aceite. Foto Manuel Bernal.

  La galería discurre sin cambios durante treinta metros hasta un quiebro de casi  90º grados que tras unos tres metros  conecta con un primer pozo o puteis, el quiebro puede ser debido a un error en el rumbo de excavación ya que la galería esta excavada en un único sentido hacia el pozo. También podría haber sido realizado a drede para frenar la corriente de agua. Al partir del pozo  y  como era de esperar la galería recupera el rumbo inicial. El pozo es  de sección rectangular, guardando la relación usual de aproximadamente  1.5X0,90 m. (los puteis en las minas romanas suelen guardar una relación aproximada de 3 pies de ancho por cinco de largo) y esta equipado con  los típicos  mechinales de apoyo  a ambas caras  del lado más corto del pozo. La cabecera   esta  tapada  con una losa de hormigón reciente  y su  profundidad es similar a la del  pozo anterior, unos siete metros. El patrón de medida entre puteis  oscila entre los 30 y 29 metros. Estas medidas no son muy  usuales aunque las hemos registrado ocasionalmente en otras minas y que podría corresponder a un patrón de 10 perticas o 20 passus, (1 pertica son 10 pies  romanos que  son aproximadamente tres metros). 
 

Putei fotografiado desde su base. Foto: Pilar Orche.


 Las marcas de herramientas de hierro  también nos parecen  algo peculiares en esta zona   ya que no observamos los típicos  picos curvos tan presentes en otras minas y canteras romanas , se  destacan las  huellas de punteros de percusión y lo que parecen cinceles o cuñas  con los que se atacaron fundamentalmente los techos. En la pared derecha encontramos una sucesión de grandes alcayatas de hierro clavadas en las rocas dispuestas probablemente para colocar candiles o sujetar un cable eléctrico, por su aspecto y estado no deben de tener muchos años, sabemos que la mina fue durante mucho tiempo objeto de revisiones y mantenimientos por parte de poceros. 

Huellas de herramientas. Foto Pilar orche.

  Desde este punto recorremos otros treinta metros de galería sin cambios morfológicos ni de rumbo  hasta alcanzar un nuevo putei.  Se trata de un pozo similar al anterior y también tapado, en la base del pozo hay una acumulación de escombros que obliga a pasar sobre ellos arrastrándose y en la galería  posterior y debido al taponamiento  ya encontramos una altura de agua de unos 20 cm. El agua esta estancada pero limpia. Entramos en un nuevo  tramo de 29 metros hasta un nuevo putei, en este caso  con ligeros quiebros y un rumbo que vira hacia los 320º. La boca superior de este nuevo putei de unos ocho metros de profundidad esta abierta (se encuentra en el interior de una finca particular). La galería en este sector gana altura llegando a los 2,2 metros y las secciones superiores  de las galerías son ovaladas probablemente porque la roca es más dura apreciándose, como era de esperar, que las distancias entre lucernarios se reducen a unos 40 cm. Empezamos a distinguir  las típicas señales de picos curvos sobre la roca. En la base de este pozo  la mina contacta con una cavidad natural o manantial  subterráneo cuyo lecho esta completamente seco en la actualidad. En el techo de la galería se observan cúpulas de disolución que sólo se forman en inundación total y que forman parte de un conducto natural reexcavado al construir la mina. Estamos ante lo que fue una de los “manantiales madres» de la mina.

 La  cueva forma una sala de unas dimensiones aproximadas de 3X4 metros  desde la que encontramos tres continuidades posibles. Dos galerías excavadas y una gran oquedad elevada un metro del suelo  que da paso entre bloques de piedra  a un conducto natural, el hecho de que este conducto na haya sido tapado demuestra que era emisivo, probablemnet el principal aporte de este colector.
La primera de las galerías esta excavada siguiendo una galería natural preexistente a la que simplemente se la ha reexcavado el lecho inferior y consecuentemente  tiene una forma irregular ,toma una dirección de 300 grados y a los siete metros culmina en un venero impenetrable. La galería natural que es un conducto de origen  freático tiene sección laminar de unos 1.5X0,4 metros, desarrollado a favor de una pequeña falla horizontal , que sigue un rumbo de unos 70º y del que se han podido explorar unos cuarenta metros.

Zona donde la mina contacta con una galería natural,  Foto:José Millán.

La tercera de las continuidades  es una  galería artificial de dimensiones normales que toma un rumbo de 360 grados y que tras recorrer unos quince metros desemboca en un nuevo putei  similar a los anteriores pero  con su base a unos dos metros por debajo del lecho actual de  la galería superior. Esta zona ha sido claramente modificada desde su estructura original, estando  suelo de la galería recrecido con piedras y  depósitos de arcilla, acumulados por el agua. En el acceso desde la galería al pozo se ha construido una especie de represa para retener un  buen nivel de agua . El pozo  esta equipado con una bomba eléctrica sumergible . La continuidad de la mina la encontramos descendiendo al agua, donde arranca una nueva galería con un rumbo de unos 280º. Al inicio de esta nueva galería existe una acumulación  de piedras y barro que represa el agua en el pozo y  que provoca que  los primeros metros esten secos, recuperando el nivel de agua a los pocos metros de recorrido.  Este  último sector de la mina  es  una  galería es similar a las anteriores con una sección en principio algo más alta  de lo normal  de  2,20X0,70 m, los lucernarios están espaciados cada cincuenta  centímetros  y esta también excavada hacia el interior. En este sector si apreciamos las huellas típicas de picos curvos tanto en paredes como en techos y la roca es mucho más consistente  que en las galerías iniciales,  tiene las secciones superiores predominantemente   ovales  y una altura de agua de unos setenta centímetros. Recorridos 17 metros alcanzamos un nuevo putei, en este caso rectangular y con medidas típicas, esta tapado por una losa de hormigón  y su  profundidad es de unos ocho metros. A partir de este punto la altura de la galería se va reduciendo poco a poco, pasando de los 2,20  a 1,40 metros  hasta llegar a un nuevo putei similar al anterior y situado a treinta metros. Desde aquí sólo nos quedan unos 29 metros para llegar al final penetrable  de la galería, producido por un taponamiento de escombros que coincide con un pozo. Estamos a la altura del polígono de Brenes, delante de unas naves industriales. La dirección de la galería en todo este tramo es de 300 grados, el desarrollo total hasta el taponamiento es de 196 metros y la profundidad prácticamente constante. A lo largo de la galería se aprecian antiguas marcas de niveles de agua de algo más de un metro de altura.

Zona final de la galería superior de la mina antes del taponamiento. Foto: José Millán.
Trazado de la mina superpuesto a la foto aérea.

Galería Inferior:

 La galería inferior se desarrolla en dos direcciones, más o menos paralelas al cantil rocoso del puerto. El agua circula desde  un conducto de ladrillo situado en la zona inferior de una galería casi totalmente taponada por sedimentos,  pasa por la zona inferior del pozo y entra en un nuevo conducto de ladrillo similar  que tiene una dirección de  220º. Las dos galerías están revestidas con una bóveda de ladrillo de 60 cm. de ancho y apenas 40 cm. de altura. Hemos podido estudiar con detalle la parte revestida de la galería que recibe el agua ya que la otra esta prácticamente oculta por sedimentos. En la zona superior del arco de ladrillo  se aprecia la galería original excavada en la roca y  que ha sido rellenada por completo con tierra. Hemos podido comprobar  que el conducto artificial   tiene una longitud  de unos tres metros tras los que se abre de nuevo la galería en una especie de sala,  para volver a cerrarse en un nuevo conducto de ladrillo similar al precedente. Sabemos que esta es la galería que lleva agua a la Fábrica de Anís, ya que tras la exploración el agua estuvo saliendo embarrada por la acequia  durante varios días. Parece que la mala consistencia de la roca muy arcillosa obligó a construir las conducciones de ladrillo y cegar la galería original  por lo que la exploración de este sector es por ahora inviable. Los conductos de ladrillo son muy interesantes; están construidos con varias hiladas de ladrillos dispuestos a soga en los laterales sobre los que se sustenta el arco de medio punto. Los ladrillos  son similares  a los que forman el muro de entrada al pozo con unas medidas de 29,2X21,8X6 cm. Entre los ladrillos de la zona superior  encontramos algunas  piezas algo más pequeñas de 14,8X27X3 cm.  que estan rotas y  puede ser una restauración posterior ya que no existen en el resto de arcos de ladrillo que hemos podido estudiar . No hemos apreciado ningún tipo de mortero que los una.

Detalle del conducto de ladrillo de la galería inferior. Foto: Manolo Bernal.

 En  el  sentido contrario , que es de  donde viene el agua, encontramos un conducto de ladrillo similar, enterrado bajo sedimentos arcillososque tienen el aspecto de ser  acumulaciones de  sucesivas  limpiezas de la galería. En este caso la galería no esta totalmente taponada y  podemos acceder  por un hueco entre el sedimento y el techo,  que tiene un metro de ancho y  apenas treinta centímetros de altura. En este punto encontramos una bifurcación a la derecha  de dimensiones muy reducidas que no es mas que una antigua galería excavada en la roca y  colmatada casi hasta el techo por los mismos sedimentos que la anterior  y de la que hemos podido recorrer unos ocho metros, hasta un paso impenetrable  pero tras el que se aprecia  la continuidad de  la galería. En el techo se han formado gruesas estalactitas de una longitud de al menos 20 cm. lo que sugiere que este conducto  en este punto puede  llevar taponado muchos años. No descartamos que bajo el sedimento pueda existir un conducto de ladrillo que en su día llevara el agua al exterior.

Galería semi taponada que en su día salia al cantil rocoso del puerto. Foto: Manolo Bernal.

Sabemos por la topografía que es esta  la galería que sale al cantil rocoso del puerto  y debe ser a la que alude Collantes. La salida al exterior de este conducto ha de estar localizada en un recodo en la roca, a la derecha de la pista que baja hacia la fábrica y  en la  que existe una higuera y restos de lo que parece una antigua acequia, de hecho en el suelo de la galería y en el último punto explorado existen grandes raíces procedentes probablemente de esta la higuera. Por las descripciones que hace Collantes esta debía de ser la galería que suministraba agua al conducto de sillares y losas que se describe en el articulo citado lo que nos induce a pensar que esta debía de ser una de las salidas originales de la mina.

Punto en el cantíl del Puerto donde según la topografía estaría una de las salidas de la mina, hoy taponada. Foto: José Millán

 Volviendo al conducto inicial habremos de continuar “arrastrándonos” unos 18 metros más  hasta que conectamos con una nueva galería de  1,80 X0,70 m. donde aparece el otro lado del conducto de ladrillo. Sobre los sedimentos de relleno encontramos algunas tégulas amontonadas. La pared de la galería esta muy erosionada y no son visibles las huellas de herramientas pero si los lucernarios, situados  en el lado izquierdo según se avanza a distancias de entre 60 y 80 cm. la zona superior de la  galería tiene una sección ovalada. Tras recorrer doce metros encontramos lo que parece un pozo inacabado y excavado desde abajo aunque tambien podría ser una pequeña cavidad natural reexcavada.Ya hemos hallado lo que parecen pozos a medio hacer en otras minas como la de Alcaudete y que sustenta la teoría de que algunos pozos pudieron ser  excavados desde el interior. Tiene una sección sensiblemente rectangular y de dimensiones normales  de 1X0,5 m. En este caso y como pasa en los casos de la mina de  Alcaudete  la profundidad de la galería respecto al suelo es de apenas 5 metros lo que por supuesto favorece esta “excavación inversa”. El pozo esta lleno de formaciones por el intenso goteo que existe ene esta zona, algunas tienen un grosor considerable, de hecho encontramos formaciones muy desarrolladas a lo largo de todo este tramo.

Detalle del conducto de ladrillo cubierto por sedimentos. Foto: José Millán.

Restos de tégulas entre los sedimentos. Foto José Millán.

 Tres metros mas adelante encontramos un putei completamente taponado por piedras que parecen colocadas desde el interior formando una bóveda, el taponamiento es muy antiguo porque las piedras están cubiertas de formaciones. Desde este puteis taponado recorremos un largo  tramo de 42 metros de galería hasta el siguiente , con un rumbo constante de 20 grados y  con alturas que oscilan entre los 1,5 y 1,8 metros para un ancho de entre los 50 y 60 centímetros. Hay niveles de agua muy marcados en la roca que están un metro por encima del nivel actual. Las paredes de este nuevo pozo están completamente cubiertas de formaciones, tiene una profundidad de unos cinco metros y la cubierta esta tapada con una losa de hormigón. La base del pozo esta parcialmente cubierta de bloques de piedra y al otro lado encontramos un tramo de galería de cinco metros cuya altura se reduce a apenas 1,20 m. y que acaba en un nuevo conducto de ladrillo de unos 20X30 cm.  pero en este caso rectangular  ,la zona superior de la galería esta completamente taponada con bloques de piedra, en este punto culmina la exploración. El agua no parece brotar del conducto sino del suelo, quizás exista  un taponamiento y el agua haya acabado por buscar su camino bajo el suelo.

Detalle de las formaciones parietales que se han desarrollado a lo largo de la galería inferior. Arriba a la derecha se puede apreciar lo que podría ser un pozo inacabado y excavado desde abajo. Fotos: José Millán.

La galería tiene un desarrollo total de 84 metros y una dirección muy constante de unos 25 grados. La posición de los lucernarios y marcas de herramientas indica un rumbo de excavación hacia el interior. Las distancias entre puteis en principio siguen el mismo patrón que en la galería superior, unos treinta metros, 10 pérticas,  pero luego esta distancia aumenta hasta los 42 metros, distancia que también nos resulta común por haber sido  registrada recurrentemente en uno de los sectores finales  de la mina de Alcaudete, 42 metros son 14 pérticas o 28 passus. Esta galería discurre paralela a la carretera y pasa por debajo de un grupo de viviendas en la Calle Bonifacio IV. Sabemos que alguna de estas viviendas tiene pozos de acceso a la mina aunque de momento ningun propietario nos ha  permitido  acceder a ellos. Pasado este grupo de casas y  a 350 metros del último punto explorado de la mina encontramos un pozo  tapado con una cúpula al lado de unas estructuras del Siglo XVIII. compuestas por aljibes y acequias,  podría tratarse de un putei de la mina así que haremos gestiones con el Ayuntamiento para poder destaparlo  y explorarlo y así intentar completar el trazado aproximado de la mina.

Detalle de dos sectores de la galería inferior donde se pueden apreciar la diferencia de alturas y las marcas de antiguos niveles de agua muy superiores a los actuales. Foto: José Millán
Conclusiones:
Estamos sin duda ante un sistema de captación y conducción de agua destinado a alimentar grandes edificios de origen romano y que no han podido ser, por falta de excavaciones y estudios  identificados claramente. El Puerto de Brenes fue sin duda un enclave  importante en el ámbito rural de la Carmo Romana. Collantes habla del hallazgo en el lugar de basas de columnas, cisternas, baños y pilones de mampostería y lo que cree fueron unas termas por los restos del característico enlucido de cal  impermeabilizante “opus signinum”  y pequeños ladrillo romboidales; sin  olvidarnos de  las cimentaciones de la Fábrica de Anís que habría que incluirlas dentro de este potente  yacimiento que ha de  encuadrase cronológicamente  en el Alto Imperio Romano. Algunos investigadores han puesto en entredicho  que estos grandes edificios fueran realmente termas, proponiendo la hipótesis de que fueran  curtidurías, establecimientos que estarían más en concordancia con un enclave rural, máxime cuando ya han sido hallados restos de  grandes termas públicas como las de las  Calles  Pozo Nuevo o Juan de Ortega en el centro de la ciudad o las del Cortijo de la Bóveda, que están situadas a un kilómetro de esta emplazamiento en dirección a la Vega.
De todas maneras, bien fueran termas curtidurías o simplemente grandes Villaes rurales lo que existiera en este puerto  habría de ser lo suficientemente importante para justificar la construcción de un sistema de abastecimiento de agua  de las características de esta mina. En cuanto a los sistemas constructivos observados vemos como son casi totalmente coincidentes con los existentes en otras obras subterráneas similares y que hemos tenido la oportunidad de estudiar en los Alcores. Creo que a estas alturas ya podemos  a considerar que el los Alcores se desarrolló una intensa y eficiente  cultura de ingeniería minera hidráulica por parte de  las comunidades romanas que se asentaron en estas tierras a partir del siglo I antes de Cristo. 

Punto final de la galería inferior en un conducto impenetrable de ladrillo. Foto: José Millán

 Las  dos galerías de la mina nacen de  acuíferos situados a distinta cota y  que se han conectado en un pozo colector. Las galerías están excavadas siempre  hacia los manantiales lo que podría dar a entender que primero se localizaban estos,  utilizando seguramente técnicas zahoríes y luego se excavan los túneles desde el colector de salida  hasta el manantial, no hay evidencias (salvo en el caso de una galería de corto desarrollo)  de que las galerías hayan sido excavadas, como pasa en otras minas, siguiendo galerías naturales preexistentes con los característicos  trazados sinuosos y «equivocaciones» (galerías que tras ser excavadas han sido tapadas).
 Las dos galerías parecen haber sido excavadas con técnicas y patrones similares por lo que deben haber sido construidas  en una misma época. La mala consistencia de la roca en gran parte de la  galería inferior ha obligado a la construcción de conductos de ladrillo para salvaguardar la corriente de agua, rellenándose la galería superior de estas conducciones con sedimentos arcillosos, probablemente de sucesivas limpiezas.
Los ladrillos empleados en la construcción de los conductos y las tégulas vienen a reafirmar el origen romano de la mina y de las obras de refuerzo. He de decir que hemos realizado una comparativa tipológica  de ladrillos de todas las estructuras medievales existentes, molinos, atarjeas, etc. con los de la mina sin encontrar ninguna coincidencia, correspondiendo las piezas medidas en los molinos al ladrillo típico de 28X14X0,3 cm.  o 29 X14,5X0,3  utilizado en la  Edad Media. Sólo hemos observado reutilizaciones de grandes sillares de origen probablemente romano  en los cimientos de los molinos.

 Las galeríasque hemos podido explorar no parecen presentar remodelaciones notables y  posteriores a su construcción, salvo algunas evidencias de labores de mantenimiento recientes y un pozo que ha sido parcialemnte modificado. El desarrollo total explorado es de 387 metros de galerías artificiales  y 40 metros de galería natural. Parece que pudieron existir dos salidas de la mina; la primera situada antes del pozo colector y actualmente  taponada y la segunda la que ha día de hoy alimenta a la fábrica de Anís a través de la atarjea. Por tanto creemos que la mina habría de abastecer a dos edificios o asentamientos  situados a una distancia de unos cien metros. El primero el que identificó Collantes junto al camino del Puerto y el segundo el que esta bajo la fábrica de anís. Collantes habla de grandes cisternas, depósitos y conductos  desde los que se distribuiría el agua, esto puede justificar que en la mina no encontremos evidencias de que se haya buscado capacidad de  almacenamiento y sólo de conducción, hecho que si esta presente  en otras minas donde las galerías han sido excavadas a grandes alturas como en el caso de la de Alcaudete. La mina  ha sido reutilizada y mantenida  por los sucesivos asentamientos humanos de  la zona, siendo el más destacable el que corresponde a la construcción de los molinos hidráulicos preindustriales en el  S.XVIII. y en casos puntuales la finalidad lógica  de abastecimiento a fincas y viviendas
Las posibilidades de continuar la exploración son difíciles pero no imposibles ya que tenemos pendiente la apertura de un putei cerrado con una cúpula y  situado a unos 350 metros de la punta de exploración de la galería inferior  que podría ampliar el desarrollo o al menos darnos información sobre el trazado total. En cuanto a la galería superior no hemos encontrado ningún nuevo putei en las proximidades del taponamiento final y  el hecho de que se desarrolle bajo un polígono industrial limita mucho esta posibilidad porque los que hubiera seguro que  han sido tapados.
Por último creemos que esta mina habría de ser protegida y puesta en valor como el gran patrimonio arqueológico que es. Desde la AAES haremos todo lo posible para que esto suceda, ya están comprometidos con la causa  los propietarios de la Fabrica de Anís, esperemos que también lo hagan las autoridades pertinentes.

Fuentes comsultadas:

«Base de datos patrimonio inmueble de Andalucía». 

«CARTA ARQUEOLOGICA DE LOS ALCORES» de Fernando Amores Carredano.

«Brenes y Guadajoz. Nombres de lugar sevillano de filiación mozárabe». Stefan Rustaller. http://institucional.us.es/revistas/philologia/6/art_13.pdf

«Sociedad y mundo funerario en Tartessos»  Mariano Torres Ortiz.

«CARMONA ROMANA».  Excmo Ayuntamiento de Carmona y Universidad de Sevilla.




Nuevas exploraciones en la Mina de Agua de Alcaudete, resultados y conclusiones.

Durante el  pasado verano  realizamos  una serie de salidas a la mina para completar  la exploración y topografía de la que hemos llamado «Galería del manantial», que es  el sector de mayor desarrollo y que aporta el mayor caudal de agua a la mina . La   galería comienza en un cruce sin pozo (la mayor parte de los cambios de rumbo o conexión de galerías se hacen en la base  de pozos) situado  a 420 metros desde la entrada actual de la mina (creemos que la entrada  situada en la caseta que hay dentro de los terrenos donde se celebra la Romería de el Viso no es la salida original de las aguas de la mina  que debería estar unos setenta  metros más abajo. hacia la Vega, donde el nivel de la galería se iguala con el del terreno) y se separa de la vía principal que hemos llamado «Galería Norte»,  cruzando  en dirección noroeste a traves de los terrenos de cultivo de la finca Viñas Viejas y  pasando por delante de la entrada a  la urbanización “Los Frutales del Alcor” ,  discurriendo luego  paralela a la carretera. Es el ramal de mayor longitud  superando  con creces el kilómetro   pero del que desconocíamos su desarrollo exacto, ya que  la exploración se hallaba  detenida en la base de un pozo, para nosotros el pozo número 67 y que al estar  taponado por escombros  no pudimos superar. Pozo que  estaba localizado por la  topografía en uno de los márgenes de la carretera Viso-Carmona , a unos 1.600 metros de desarrollo desde el inicio de la mina y una vez pasada la entrada a la urbanización .Estaba cubierto  por una estructura de hormigón en forma de enrejado  en muy mal estado. Inspeccionamos el pozo  descendiendo   hasta  la zona superior del tapón de escombros y valorando su posible  desobstrucción  pero consideramos que no  merecía la pena porque podíamos  puentear la galería por un pozo posterior a este . Dimos aviso al Seprona  para que lo taparan  con una losa de hormigón por el peligro que suponía que estuviera abierto  y así lo hicieron.


Superposición de la zona final de la mina a la foto aérea donde se marca el pozo taponado.


Imspeccionando el pozo taponado con ayuda del trípode, en la foto inferior se puede ver el interior del pozo y los mechinales  laterales presentes en todos los pozos.
 La Galería del Manantial comienza su desarrollo con  una altura de algo más de dos metros y un ancho «estándar» de  sesenta centímetros. Recorridos  treinta metros la altura  se eleva hasta los tres metros y tras  ciento noventa metros de desarrollo alcanza  los cuatro metros, manteniendose con estas dimensiones unos trescientos metros más. Estos cambios de altura coinciden con cambios de dirección y de rumbo de excavación y por lo tanto de equipos trabajando en sentidos contrarios lo que no debe ser casualidad. Estos  primeros 450 metros presentan un trazado peculiar . Los trayectos de galería  entre pozos, que para ser más puristas llamaremos a partir de ahora «puteis», van  describiendo  curvas y no parecen seguir una dirección preestablecida, alternados con tramos rectos que finalmente  siguen un rumbo de unos 46 grados respecto al Norte. Los puteis no sólo tienen la función de ventilación y desalojo de escombros, tambien marcan el rumbo a seguir, algo muy importante cuando no se cuenta con instrumentos de orientación como la brúgula.
Las galerías que  unen los puteis  pueden ser rectas o como en estos casos seguir trazados extraños. Es muy posibe que estos trazados sean el resultado del seguimento de  veneros de agua y estos veneros tambien hayan sido a veces la guía para conectar pozos entre sí. Sabemos que los  fossores (en el mundo romano eran los encargados de excavar túneles) se guiaban  a veces por  veneros de agua preexistentes cuando buscaban manantiales , sin un  rumbo preestablecido de excavación.  Sabían que los pequeños veneros de agua pueden marcar el camino hacia  corrientes mucho mayores que son las que en definitiva aportan los grandes  caudales a la mina. Para frenar la velocidad de las aguas los ingenieros romanos  utilizaban una sucesión  de  quiebros de la galería  en ángulo recto situadas   en las zonas cercanas al manantial. En Alcaudete hemos constatado la utilización de esta técnica.
En este sector no existen construcciones de refuerzo de ningún tipo  ya que  la roca es muy firme y no presenta  importantes betas  de arcillas como es el caso de la Galería Norte. Las huellas de herramientas, que en toda la mina estan generadas por  picos de hierro  curvos en las pareeds  y cuñas en los techos, estan muy marcadas en la roca, facilitando la identificación de las mismas y los sentidos de excavación. En algunos  tramos de galería   donde existen   filtraciones constantes  se han generado concreciones calcáreas de un grosor considerable en forma de blancas coladas parietales,  siendo  homogéneas desde el techo hasta la base  , incluso en las galerías que alcanzan los cuatro metros de altura , dimensiones tan inusuales que podrian ser debidas a una  reexcavación  para ganar profundidad. Esto induce a pensar que esta reexcavación, si se hizo, no fue en una  época muy posterior al resto de la mina o que realmente ya se excavaron desde su origen a esta altura.
Superposición sobre la foto aérea del inicio de la «galería del manantial» donde se observa un trazado sinuoso que parece seguir veneros de agua preexistentes, en el plano se han marcado los pozos.


Concrecciones calcáreas de la «galería del manantial», son homeogéneas desde los techos hasta el suelo.

 En cuanto a las distancias que hemos medido entre  puteis  cabe destacar que  los  dos puteis  iniciales  estan a la mayor  distancia registrada en la mina  que es de   62,18 metros  (por el exterior), siendo la longitud de galería entre ambos de más de setenta metros debido a su trazado irregular. A partir de este punto los pozos se distribuyen a distancias que  oscilan entre los 30, 36  y 42 metros, esto  en cuanto a medidas exteriores  entre pozos ya que el desarrollo de galería suele ser algo superior  por no tener trazados rectos. Hemos buscado posibles patrones a estas medidas y resulta que  36 metros son aproximadamente  un Actus, medida muy utilizada por los ingenieros romanos y que equivale a 120 pies (1 pie romano son 29,6 cm.), treinta metros son 100 pies y 42 metros son aproximadamente  140 pies. Ya vimos en articulos anteriores como en las galerías iniciales de la mina había patrones entre pozos de unos 18 metros, que no es más que la mitad de un Actus o, como decíamos también 12 passus (1 passus son cinco pies, aproximadamente 1,5 metros).

Los sentidos de excavación que podemos deducir de  las marcas de picos y disposición de los lucernarios es la que dejan  dos equipos excavando desde sentidos contrarios hasta encontrase en un punto  intermedio entre pozos y no necesariamente el centro. En algunos casos son visibles los errores en el rumbo que fueron subsanados con  quiebros antes de los puntos de unión  . Puede que utilizaran el sonido para excavar en la dirección correcta cuando los dos equipos  se acercaban, máxime si lo hacian siguiendo una galería natural preexistente.
En algunos puntos donde la mina  cambia de rumbo  se cegó el tramo de  galería ya construido  con piedras procedentes de las labores de  excavación , girando  el frente de mina hacia una nueva  dirección . En algunos casos  estos conductos sellados estan por encima  del lecho de  la galería. Esto  apoya la idea de  que se excavara  en algunos casos siguiendo  veneros de agua  y que se abortaba y cambiara  de rumbo  cuando no se conseguía  el resultado esperado que no es más que seguir el camino de  los veneros principales.

Ejemplo de enlace de galerías entre los pozos P43 Y P44
Galería completamente taponada con piedras procedentes de la excavación en un cruce ¿equivocación o reconfiguración de la mina?.

 A unos 450 metros desde el cruce y a 870 desde los molinos encontramos una bifurcación a la izquierda (única de este sector) que a los 8 metros de desarrollo  conecta por un pozo vertical de unos dos metros a un  nivel superior compuesto por un entramado de galerías de dimensiones normales , 1.70 de alto por 0.50  de ancho, con un desarrollo total  de unos 60 metros y que se superponen a la  galería inferior. La finalidad de estos conductos es encauzar  el agua de una galería o venero  natural de gran tamaño que a día de hoy esta seca. La mina  lo corta perpendicularmente quedando el conducto «colgado» a ambos lados de la galería. Hemos explorado unos cincuenta metros de esta cueva  sin llegar al final porque la mala consistencia de la roca nos hizo desistir.  El hecho de que este gran manantial este situado a  unos dos metros por encima del nivel  de la mina nos induce a pensar  que en períodos más secos (como el actual) acabara  por desecarse o disminuir enormemente su caudal , puede que esto provocara la búsqueda de   un nuevo  manatial más caudaloso  localizado previamente desde el exterior  y conducido  por la  larga galería que precede a  este punto. ¿se reconfiguró entonces la mina en una época posterior a su construcción  reexcavando las galerías y  ajustando la profundidad a la del nuevo manantial? . En definitiva nos preguntamos si estamos ante dos fases constructivas separadas en el tiempo o no. Habrá que investigar algo más para descubrirlo.

Recreación tridimensional de la zona inicial de la  galería del nacimiento donde se observa el manantial seco situado sobre la galería que divide este tramo en dos sectores con diferentes dimensiones y morfología

La galería que empieza tras este cruce nos va dando algunas pistas que nos indican  que estamos en  otro sector o fase  de la mina. Las alturas pasan bruscamente de los 4 metros al patrón normal de entre 1.70 y 1.80 metros. Los sentidos de excavación son únicos hacia el interior y ya  no hay evidencias de  dos equipos excavando en sentidos contrarios. Todas las distancias entre puteis  se incrementan  hasta los 40 ó 42 metros, hecho que puede ser provocado por el aumento a más de 20 metros  de  la profundidad  de los puteis al elevarse la cota del terreno. Distanciarlos  más   disminuye el número y por lo tanto el enorme costo de excavar puteis  tan profundos. Consideremos   que, como pasa en todas las minas estudidas  la galería se ha excavado prácticamente horizontal y que  de hecho hay apenas un metro de diferencia de cotas entre  la galería en los molinos y la que tiene en la punta de la mina a 1.600 metros de distancia. Si se eleva el terreno, aumenta la profundidad de la mina.
En este caso y por excavasrse en un sentido único   los errores en el rumbo  se manifiestan en la proximidad de los puteis,  donde se aprecian pequeños quiebros de escasos metros en los puntos de unión. Algunos de los puteis   están   situados fuera de la galería y no sobre ella como es habitual  lo que podría ser fruto de estos errores citados.

Avanzaremos más de seiscientos metros desde este punto  hasta llegar al pozo taponado por escombros, el pozo número 67,  sin encontrar ninguna otra bifurcación ni galerías cegadas o “errores”, ni tramos curvos,  lo que pone de manifiesto que este largo sector (de unos 800 metros)  se excavó con la única finalidad de conectar la mina con un nuevo manantial  que ya estaría localizado previamente  por técnicas zahoríes probablemente.
El agua de la mina circula  por un hueco entre los escombros de la base inferior del pozo . Desde este punto hasta el final de la mina y como ya hemos referido la exploración se realizó  accediendo por un pozo posterior, el número 68.

Sector final de la galería del manantial antes de llegar al pozo taponado, son claramente visibles las señales de los picos y el sentido de excavación así como las marcas de diferentes niveles de agua muy superiores al de la actualidad.

  La profundidad del pozo 68 es  de unos 23 metros.  La cabecera esta formada, como suele ser habitual por piedras irregulares  dispuestas en hileras  sin ningún tipo de argamasa lo que no nos daba mucha confianza  ya que un golpe podría hacerlas caer. Retirarlas resultaba muy complicado sin provocar el  derrumbe y posible taponamiento por lo que  optamos por utilizar un trípode con el que  descender por el centro del pozo sin tocar las paredes. El trípode  fue cedido, como en otras ocasiones por nuestro compañero  José Manuel Gordillo, dueño de la  empresa EASTAV, miembro de la AAES y participante de esta exploración.

 Los poceros de la zona y buenos conocedores de la mina  nos había comentado que la galería existente tras este derrumbe se prolongaba  unos doscientos metros más hasta llegar a  la finca contigua a la  urbanización , que es una explotación agraria. En el final de la mina  se encontraba el nacimiento o lo que ellos llaman  “madre de la mina” por lo que para nosotros esta exploración era de máximo interés.

Accediendo con el trípode  por el pozo situado tras el derrumbe

 En la base del pozo  conectamos con la galería que es similar en morfología  a las precedentes salvo por su altura que en un principio es de 1,5 metros pero que va diminuyendo progresivamente hasta los 90 cm. parece  que debido  al relleno del lecho por acumulación de sedimentos  y no porque la galería se excavara a estas dimensiones, puede que el taponamiento precedente haya provocado esta acumulación de arenas . La galería esta excavada a pico curvo como las precedentes y  la dirección de excavación sigue siendo siempre hacia el manantial . Los lucernarios se distribuyen a distancias regulares de entre 30 cm. y 1 m. estando siempre situados en el lado izquierdo  lo que también delata el sentido de excavación. Destaca la  existencia de varios “quiebros” de la galería en ángulo recto y  cuya finalidad es claramente disminuir la velocidad del agua. La galería presenta antiguas marcas de niveles de agua muy altos y constantes. En la actualidad la altura de la lámina de agua es de apenas 15 cm. En esta exploración se realizan dos hayazagos interesantes ;  una cruz latina tallada en roca de unos treinta centímetros de longitud y que es  uno de los pocos grabados encontrados en la mina. Puede ser una cristianización o una marca de cantero, aunque esto último me parece poco probable porque la cruz no esta modificada. Hemos localizado  una cruz similar pero algo más pequeña tallada en la pared de  la zona inicial de la mina lo que apoya la teoría de la cruistianización y no necesariamente medieval ya que sabemos que el asentamiento agrícola de Alcaudete perduró incluso en época paleocristiana como delatan algunos hayazgos arqueólogicos  en la zona.

Tramo final de galería antes del manantial y cruz latina tallada en la roca

El segundo e interesante  hayazgo  es un pequeño fragmento de mineral de pirita, concretamente “pirrotina”,   que se encontró  introducido en un taladro hecho en la roca y que por supuesto no procede de los Alcores. Pudo ser utilizado   para taladrar la roca ya que tiene forma de  punta, quizás colocada al final de un mango de madera. Siempre hemos pensado que una mina como esta pudo  ser escavada por mineros y este pequeño fragmento de mineral de hierro  puede ser un nexo entre la minería de hierro y las minas de agua, como hipótesis resulta prometedora y puede abrir una nueva vía de investigación.

Tras recorrer unos cien metros y pasar bajo dos nuevos puteis  alcanzamos el  sector final de la mina elevandose  la  altura de la galaería  a más de cuatro metros y alcanzando  el nacimiento o lo que los poceros llaman  “madre”   y que no es  más  que un autentico  «río subterráneo» y en este caso con agua. Actualmente el agua brota de dos pequeñas oquedades situadas sobre el lecho de la mina aunque vemos claras evidencias de que el agua ha caido a chorros desde los techos.  La mina  se acaba bruscamente  en un tramo de galería  perfectamente rectangular  , esta forma de «terminar la obra» es muy similar a la encontrada en el manantial seco que hemos explorado con anterioridad . En el techo de esta  galería se abren dos accesos a una  cueva natural generada por la circulación del agua y que exploramos en parte . Nos sorprenden  sus dimensiones , que en algunos puntos llega a los cuatro  metros de anchura por tres  de altura.
Final de la galería del manantial, donde contacta con los manatiales y la cueva natural

Piedra de pirita hayada en el interior de un orificio en la roca.

Detalle de uno de los manantiales que abastecen la mina en el sector final.

Accediendo a la cueva natural por el techo de la galería final de la mina.

Seguimos destacando,  tras estas exploraciones,  que el  estado de conservación general de la mina es extraordinario en comparación con otras  de la zona,  y esto no puede ser más que porque ha sido utilizada y mantenida por los sucesivos asentamientos de Alcaudete  desde su construcción hasta hoy. La mayoría de puteis  ni siquiera cuentan con una cubierta, ni brocal alguno  encontradose abiertos a ras del suelo. No hay  constancia de que hayan sido utilizados (al menos la mayoría) como pozos de abastecimiento   por lo que simplemente han quedado como  pozos de registro por los que acceder a la mina para su mantenimiento. La mayoría han sido rematados con hiladas de piedras superpuestas sobre las que no descartamos que hubiera podido existir algún tipo de estructura hoy desaparecida ya que en algunos casos muy contados se conservan  cúpulas de mortero sore piedra o ladrillo muy típicas en los Alcores.

Aspecto general de la mayoría de puteis , sin ningún tipo de cubierta o brocal.

Putei cubierto con una cúpula de ladrillo y mortero de antiguedad incierta y  típicas en los Alcores

Desde  las  galerías iniciales encontramos  patrones de excavación similares a otras minas de origen romano como la de Alcalá de Guadaira , Gandúl o Trigeros  , a parte de la morfología, huellas de picos curvos o lucernarios distribuidos regularmente  las  distancias entre puteis se repiten siendo de unos 18 metros (60 pies o 12 passus), exceptuando la zona próxima a los molinos donde encontramos distancia algo menores y puntuales como 15, 12 ó 9 metros y en un caso excepcional   30 metros. Hemos encontrado algunos grabados en la roca como una cruz latina ya referida anteriormente y las letras «V» y «X» que podrian ser una numeración, de pozos o  de distancias. Tambien sabemos que hubo más pozos, al menos dos,  hacia la vega, en un tramo de galería de unos  setenta  metros y que ha día de hoy estan cegados.

Arriba las letras «V» y «X» grabadas sobre la pared de la galería y abajo una cruz latina, etos grabados se encuentran en los tramos iniciales de la mina. Foto cedida por  Pilar Orche

En el sector inicial de la mina se han realizado dieferentes obras de refuerzo por la mala calidad de la roca en los techos y algunas paredes , cabe destacar   dos espectaculares bóvedas de ladrillo de medio punto  sustentadas sobre muros de mampostería y  otras tres  similares pero con cubierta de piedras planas,  todas las labores estan  rejuntadas  con mortero de cal, salvo en un caso que las piedras están unidas con arcilla. En algunos rellenos  se han utilizado tégulas. Los ladrillos, como ya hemos referido en otros articulos son todos de tipología romana. Esta galería inicial es una galería sin quiebros, excavada siempre siguiendo un rumbo constante y con una altura extraordinaria , más de cinco metros en algunos puntos y siempre por encima de los cuatro metros . Encontramos un sólo cambio de rumbo   a los 340 metros de desarrollo y realizado , como suele ser habital,  en un pozo. Los pozos a veces servían para este fin que no es más que cambiar la dirección de la galería y llevar el conducto a donde se quería. Todos los pozos cuentan con “mechinales” laterales y suelen ser de sección rectangular , (sólo hay tres pozos circulares), también hemos encontrado estos mechinales en las galerías altas, espaciados cada pocos metros como sistema auxiliar para su construcción. Ya hemos comentado en otros articulos que hay evidencias de que algunos pozos fueron excavados desde abajo y esto puede deberse a la poca profundidad de la mina en este tramo, unos seis metros. La ausencia total en este sector inicial  de quiebros o errores de rumbo en la excavación podrían avalar la hipótesis de una excavación de puteis desde la galería y no desde el exterior . En este primer sector también resultan visibles varios “puenteos” y una posible reexcavación de 1,20 metros en profundidad para adaptar la mina a la cota de los manantiales más alejados y que hubo de ser realizada en un período posterior a la construcción de la mina. 

Muros  de mampostería rematados  con bóveda  de ladrillo situado en los tramos iniciales de la mina

En este primer sector cercano a los molinos también hemos  explorado  una galería de una sección más pequeña ,  0,80 m. de alto por 0,50 m. de ancho   y veinticinco metros de longitud  que daría servicio de agua a una de las fincas situadas en la zona, ya que culmina en un pequeño pozo que ha día de hoy esta completamente cegado. Hay evidencias arqueológicas (grandes sillares y materiales de construcción de origen romano)   de que la finca se construyó sobre los restos de una Villae  por lo que esta galería y pozo puede ser de servicio de agua  a este asentamiento. También hemos explorado  y topografiado  dos  galerías cercanas al inicio de la mina de dimensiones normales  y  que son dos aportes . Una de ellas es de  de corto desarrollo y culmina en un venero natural que aún sigue activo (seguramente estos son los veneros naturales por los que se guiaron los fossores en algunos tramos) . La otra es de mayor  desarrollo, unos cuatrocientos metros,  y se bifurca en dos ramales para recolectar  el agua de dos nuevos veneros de muy escaso caudal en la actualidad. Esta galería  ha sido cegada   recientemente a la altura de su conexión con la principal y  los pozos por los que podríamos acceder han sido tapados con grandes losas de hormigón. Por suerte fue explorada y topografiada  por mí  en el año 1995.

Venero de agua natural situado al final de una galería, creemos  que estos pequeños conductos podian servir de guía de excavación a los fossores.
Tramos iniciales de la Mina de Alcaudete desde los molinos.

Este sector que se desarrolla hacia el Noroeste y debajo de los terrenos de la finca de Alcaudete esta construido con dimensiones normales de galerías de 1,80X0,60, seis pies de alto por dos pies de ancho. Las distancias entre puteis  son de unos 36 metros (un Actus) . Recoge y encauza el agua de dos manantiales que convergen en un pozo colector. Aunque se topografió en el año 1995 tenemos pendiente su estudio detallado que sólo será posible entrando por uno de los pozos, ya que la unión con la galería principal ha sido cegada.
El sector inicial de la mina desemboca en la que llamamos Galería Norte y a todas luces el sector que primero se construyó. Esta galería se dirige a un manantial al que no hemos podido acceder por encontranos con un tapónamiento. Los sucesivos puenteos delatan que este sector ha sido modificado a lo largo del tiempo, seguramente por el descenso de los niveles freáticos,  cegando algunos tramos de las galerías iniciales y creando nuevos conductos algo más profundos , fue necesario  adaptar la mina  a los nuevos manantiales, quedando los originales secos y «colgados». Esto demuestra la importancia de la mina y su prolongada utilización a lo largo del tiempo ¿por qué había tanta necesidad de agua?, ¿por qué invertir tan ingente cantidad de esfuerzo durante probablemente cientos de años para mantener unos grandes caudales de agua?, como ya hemos dicho en otros articulos sólo se nos ocurre un motivo que es el de proporcionar ferza hidráulica con la que mover  molinos hidráulicos harineros.


Sector final de la Galería Norte donde se reflejan los sucesivos puenteos y una zona con quiebros para detener la velocidad del agua.

Ha día de hoy  ya tenemos topografíado la casi totalidad de los conductos artifiales accesibles de la mina que suman un total de 3.669 metros, quedando pendiente algunos tramos de corto desarrollo que podrián elevar el total a unos 4.000 metros y quedando también pendiente la  exploración  y topografia de los dos conductos naturales. Tambien tenemos constancia (gracias a las informaciones del Seprona) de la posible existencia de galerías tras el taponamiento  en el final de la Galería Norte y que aporta una gran parte del caudal de agua de la mina. Su exploración esta supeditada a que podamos conseguir los permisos necesarios ya que los pozos por los que acceder estan dentro de una finca privada. En definitiva pronto esperamos tener  concluida la exploración y topografía completa de la mina.

Mapa actualizado de las galerías de la Mina de Agua de Alcaudete sobre la foto aérea.

 Enlaces a videos relacionados con las exploraciones en Alcaudete.

Nuevas exploraciones en la mina de agua de la finca de Trigueros.

Después de varios meses de espera hemos podido volver entrar y explorar la mina de agua de la finca de Trigueros en Carmona que debido a un taponamiento de las galerías principales se encontraba inundada. El escaso régimen de lluvias del último año a provocado la desecación del manantial que nutre la mina y por lo tanto estas galerías han vuelto a quedar aéreas.
Por razones que el actual propietario desconoce hace ya algunos años se realizó un taponamiento con tierra del pozo colector y de gran parte de la galería principal. A parte de esta destrucción parcial la mina se encuentra muy contaminada por materiales arrojados por los pozos como latas, botellas, etc.





Detalle de uno de los dos pozos que aún quedan de la mina y la zona donde se encuentra dentro de la finca.

Esta incursión en la mina nos ha permitido estudiar con mayor detalle la galería que ya exploramos en el año 1986, tiempos en los que nuestros conocimientos sobre minas eran muy escasos. A pesar de la nefasta e inexplicable destrucción de parte de la mina al menos tenemos la suerte de que las características y elementos presentes en las galerías que aún existen, pueden aportarnos valiosos sobre los orígenes de la mina, su proceso constructivo y utilización. El acceso lo hemos realizado a traves de uno de los pozos (el de menor diámetro), porque era en el que el brocal de ladrillo moderno se encontraba en mejor estado.


Acceso por uno de los pozos

La galería esta excavada en la roca a pico de hierro y cincel, pico en las paredes y cincel y cuñas en los techos. Hay un sentido de excavación claro hacia el manantial o venero principal de la mina. Las huellas de los picos presentan un trazado curvo lo que concuerda con el tipo de herramienta que usaban los romanos en las excavaciones mineras o de cantería que solían ser curvados. Los lucernarios están distribuidos a distancias de no más de veinte centímetros, como sucede en algunas galerías de la mina de Alcaudete, distancias tan pequeñas que sugieren que, como en Alcaudete y en algunas minas de mineral romanas catalogadas en la Península podrían también haber servido como control de los turnos de excavación. Todos presentan las huellas del hollín de la llama marcado sobre la roca de color claro y tienen una profundidad de entre 9 y 11 cm. lo que concuerda con la longitud de las pequeñas lucernas de barro romanas. Las galerías excavadas en la roca son de tres tipologías; la galería común de dimensiones 1,80 X0,60 m. Un tramo donde la altura se ha reducido a 0.75 manteniendo la anchura, puede que con idea de represar el agua, y una pequeña galería de apenas 50 cm. de altura que se parece mucho a las pequeñas galerías de prospección que se excavan en las minas de mineral para buscar betas. De hecho acaba en un pequeño venero por lo que su función podría haber sido la misma, que no es más que buscar en este caso un venero de agua para conectarlo con la mina. El suelo esta cubierto de capas gruesas de caliza flotante (precipitada) lo que indica regímenes de agua muy estancada. Las secciones de todas estas galerías tienden a ser rectangulares. Los pozos se distancian entre sí a un patrón de unos 18 metros similar a los patrones que hay en alcaude o la mina de agua de Alcalá. 12 passus romanos = 17,7 metros.


La galería se encuentra contaminada por residuos arrojados por los pozos

La zona más interesante de lo que queda de mina es sin duda un tramo de galería artificial realizada con mampostería sin argamasa cubierta con bloques de mayor tamaño y tégulas. La pequeña sección de esta galería de apenas 30 cm. de anchura y poco más de un metro de altura sugiere que se ha construido desde arriba, excavando un hueco en la roca que luego se ha tapado. La hemos explorado sólo en parte ya que hay una zona con peligro de derrumbe que será necesario afianzar para alcanzar con seguridad el final. Sabemos que esta galería debe llegar hasta el manantial principal de la mina y la longitud medida hasta lo que parece un derrumbe es de unos veinte metros.


huellas de los picos de hierro y lucernario con señales de la llama

Esta galería tiene una tipología totalmente similar a las galerías artificiales que hemos encontrado en la mina de Alcaudete y su función ha de ser la misma que no es más que contener materiales blandos y evitar el colapso del conducto, como en el caso de la pequeña “galería de prospección”, el suelo de esta completamente concrecionado por caliza flotante que ha ido precipitando sucesivamente formando una gruesa capa y esto debe ser por el régimen constante de agua embalsada en la mina sin apenas circulación , lo que también nos da pistas sobre su funcionalidad como reservorio de agua.


Galería artificial parcialmente costruida con tégulas, el suelo esta cubierto de gruesas capas de caliza «flotante».

Sabemos por los estudios hechos sobre espeleotemas en cuevas que el grosor aproximado de caliza que se deposita por precipitación en unos mil años en condiciones favorables (como es el caso) puede ser de unos 10 cm. El grosor que he podido medir en el suelo llega a los 15 cm. en algunos puntos por lo que podríamos hacer una datación aproximada de la mina basándonos en estas formaciones calcáreas y por supuesto con una metodología de estudio precisa y utilizando métodos científicos. De hecho la datación por espeleotemas es una técnica que ya se viene poniendo en práctica en determinadas estructuras subterráneas muy antiguas.


pequeña galería de apenas 60 cm. de altura concreccionada con caliza flotante.

Como conclusión estamos ante una mina que parece construida utilizando las mismas técnicas que la de Alcaudete, incluidas las obras de refuerzo interiores, sólo que en este caso se trata de una pequeña mina de abastecimiento-almacenamiento de una comunidad y no una gran mina “industrial” de varios kilómetros.


las secciones de la galería son rectangulares.

Hemos de destacar el apoyo recibido para estas exploraciones del propietario de la finca D. Eduardo Mencos, que se ha mostrado muy interesado en la recuperación y puesta en valor de la mina, así como a José, el guarda, que ha colaborado en todas las actividades realizadas. Como objetivos futuros tenemos previsto la limpieza e intento de destaponamiento de las galerías cegadas así como la consolidación de la galería artificial para facilitar su total exploración y estudio.


plano de la mina donde se señalan las galerías que no estan taponadas.