Hace ya 28 años que exploramos la extraordinaria mina de agua de Alcalá, un sistema kilométrico de galerías excavado por los romanos hace más de 2.000 años para abastecer a la ciudad de Hispalis y que con el tiempo y sucesivas restauraciones y reformas fuera conocido como los Caños de Carmona , un acueducto de unos 20 kilómetros de longitud. A finales del pasado verano volvimos a estas galerías con objeto de documentarlas y estudiar a fondo todos sus sistemas constructivos. La belleza de estos túneles decorados por la acción del tiempo y el agua cargada de carbonato que se filtra por sus techos es sobrecogedora es el resultado de la unión de la obra humana con la acción de la naturaleza durante 2.000 años. Otro tesoro subterráneo escondido bajo nuestro subsuelo.
Las fotos son de José Millán.