La mina de agua del Fontanar de Cábanos.

   

Caseta de captación por la que se accede a la mina de agua. Foto: José Millán.


Contexto histórico de la mina: 

El manantial conocido como El Fontanar de Cábanos  esta situado al suroeste del casco urbano de Córdoba, en las proximidades del  Hospital Reina Sofia. En esta zona estuvieron situados  los «Arrabales Occidentales» de la Córdoba islámica, uno de los barrios más importantes en la época de máximo esplendor de la etapa Califal.  En esta zona se localiza también  un importante poblado ibérico, en la «Colina  de los Quemados»,   uno de los más importantes de la Bética y  donde  se han excavado  estructuras de habitad que abarcan desde el Calcolítico al Bronce final. La ocupación romana en la zona  no esta demasiada documentada,  habiéndose encontrado sólo restos de materiales constructivos  dispersos,  pero es posible que fuera borrada por el potente asentamiento de época Califal que urbanizó la zona de una manera intensiva durante los siglos X y XI., siendo el manantial el Fontanar uno de sus principales abastecimientos  de agua.
En épocas más recientes  la zona ha estado ocupada por importantes huertas que hicieron un  uso intensivo de este manantial ,  como es el caso del  famoso «Naranjal de Almagro».  El Fontanar ha sido  también  utilizado para el abastecimiento de unos grandes aljibes y una piscina.. Actualmente esta en desuso.

Acceso a la mina desde la casta de captación . Foto José Millán.

La exploración:

Tuvimos la oportunidad de explorar esta interesante mina de agua durante el pasado mes de  junio, gracias a la invitación del compañero Francisco José Gutierrez (Pancho) con el que ya hemos compartido otras exploraciones en minas situadas en tierras Cordobesas y   donde él  lleva años realizando investigaciones en diferentes estructuras del primitivo abastecimiento de la  ciudad . También se unieron a nosotros los compañeros Abén y Angel Martos que colaboraron en la exploración. El equipo de la AAES , lo hemos formado Antonio Gonzalez, que es geólogo y que nos ha dado su visión geológica de la mina , Manolo Bernal y yo, José Millán.

Galerías iniciales de la mina. Foto. José Millán.

El acceso a la mina se realiza por una caseta  donde están situadas las bombas que alimentan  a un aljibe moderno, del que se distribuía el agua a diferentes instalaciones lúdicas , deportivas y al própio hospital Reina Sofia que se encuentra a poca distancia de la misma. A la galería de la mina se accede por un escalón, estando aproximadamente a 1,5 metros bajo el suelo de la caseta y presidida por un arco de ladrillo.

      La exploración de la mina en un primer momento resultaba complicada porque se encontraba casi totalmente inundada a partir de unos cincuenta metros de progresión, zona donde tomaba una sección laminar con poca altura y con muy poco espacio de aire entre techo y agua.
Muestra de cangilón de noria, con una tipología  andalusí.

En una incursión posterior y tras vaciar durante horas con bombas el nivel desciende  lo suficiente para continuar la exploración hasta un punto impenetrable y explorar , tras una desobstrucción , una galería lateral que culmina en un taponamiento. Según nos comunicaron los compañeros en una exploración posterior pudo ser desobstruida una nueva galería lateral que en esta ocasión culmina a los pocos metros en un pozo de sección redonda.

Lumbrera cerrada con sillares. Foto: José Millán.

      Las secciones de la mina son muy irregulares y cambian  mucho  desde la entrada, sobre todo en  altura variando a desde más de dos metros en la zona de entrada hasta el escaso medio metro en la zona más profunda, donde se abre  la galería en anchura, alcanzando en algunos puntos hasta los cuatro metros.

La mina esta excavada  sobre materiales blandos de naturaleza  arcillosa, situados bajo un estrato muy firme de conglomerados, esta equipada con lumbreras, localizándose  un total de tres en la galería principal, a distancias de 25, 13 y 16 metros. La tipología de estas lumbreras es similar a la del putei romano, con unas dimensiones de 1,30X0,90 aproximadamente , una de ellas aparece  con un cerramiento realizado con losas labradas que también podría encajar dentro de la tipología de cerramiento de pozo de época  romana,   por similitud con otros localizados en Carmona. Las lumbreras están situadas a distancias algo arbitrarias sin que en principio se vea una relación clara con  patrones romanos. Aunque la suma de distancias entre el 2º y 3º pozo si arroja un patrón muy recurrente 29 metros.

Imagen de la galería en la zona inicial , donde se aprecia el paquete de conglomerados bajo el que se ha excavado la galería, sobre materiales arcillosos. Foto: José Millán.

 Uno de los pozos tiene una sección algo mayor,  de unos dos metros de largo por uno de ancho y ha siso claramente utilizado como pozo-noria,  apareciendo en su base y repartidos por toda la galería innumerables fragmentos de cangilones del tipo conocido como andalusí  y que podría ser medievales  o incluso árabes. La galería lateral culmina en un pozo que en este caso es circular y no rectangular.

Curioso cerramiento de una de las lumbreras a base de losas de piedra labradas: Foto. José Millán.

La naturaleza de los materiales arcillosos evita que podamos apreciar ningún tipo de marca de herramientas pero los conglomerados que forman el techo son extraordinariamente duros , formados por cantos rodados unidos por una matriz calcárea, creemos que hubieron de ser excavados con punteros y mazas. En el lecho de la galería aparecen materiales cerámicos muy variados y de tipología árabe y medieval pero también localizamos algunos materiales constructivos romanos como tégulas y un posible ímbrice.

Esta curiosa mina demuestra que no sólo la roca calcarenítica es susceptible de ser excavada para conseguir agua mediante galerías. Parece clara la utilización en este caso  de pequeños veneros de agua que circulan en el contacto entre los estratos de conglomerados y margas y la excavación de galerías a favor de estas corrientes de agua. El estrato de conglomerados por su firmeza  es lo que aporta la estabilidad .

Imágenes de la galería en la zona más profunda y donde la altura se reduce a menos de medio metro. Fotos: José Millán

Conclusiones:

        En este caso nos encontramos ante una mina de agua excavada sobre materiales de naturaleza arcillosa , buscando el agua almacenada en los mismos y bajo un paquete de conglomerados que aporta estabilidad a la galería . Las técnicas constructivas no difieren  demasiado de las de las  minas estudiadas hasta ahora salvo porque  el tipo de materiales blandos  sobre los que se desarrolla ha obligado a excavar las galerías retirando el material arcilloso y acumulándolo en gran medida en los  hastiales lo que confiere a la mina una sección peculiar, en forma de cono invertido. La única evidencia constructiva que podría apuntar a un origen romano son las lumbreras  que tienen unas dimensiones típicas de putei  y  teniendo en cuenta que todos los pozos de agua de origen islámico que se han localizado en la zona son circulares y no rectangulares (datos que hemos podido averiguar consultando las el «Anuario arqueológico de Andalucía 2005″.,»ACTIVIDAD ARQUEOLÓGICA PREVENTIVA C/ FONTANAR DE CÁBANOS, s/n, CÓRDOBA»)
En la mina aparecen gran cantidad de material cerámico que evidencia  una utilización muy intensiva de la mina tal como queda reflejado por la historia del lugar. Destacan los innumerables cangilones pertenecientes a al menos una noria directamente relacionada con las huertas que han existido en este lugar hasta épocas muy recientes. Puede que estemos, como en muchos otros casos, ante una mina de agua excavada en época romana y reutilizada posteriormente.

Imagen de la zona final de la mina. Foto: José Millán

Vídeo grabado durante la exploración.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.