XI Jornadas Divulgativas de Espeleología en Jerex

Los pasados días 23-24 y 25 de noviembre se celebró en Jerex la XI Jornadas Divulgativas de Espeleología organizadas por el grupo GIEX, donde tuvimos el honor de presentar varias ponencias, que fueron:

Resultados de las campañas de exploraciones realizadas por el equipo de espeleobuceo de la AAES en las Surgencias de la Minilla, Alfaguara del Cinojal, Chapi y El Susto, Años 2009-2018. Autor: José Millán Naranjo 

Exploraciones en el Sistema Hundidero-Gato, descubrimiento de nuevas galerías (audiovisual). Autor: Manuel Guerrero Sánchez.

7 años en el interior del Pico del Torrecilla (1919 m), Sierra de las Nieves, Málaga. Autores: Ricardo Tamayo y José Molero. Miguel Gómez Labat y Manuel Guerrero. 

las Jornadas contaron con una gran afluencia de público y una magnifica organización por parte de los compañeros del GIEX

La imagen puede contener: 28 personas, incluidos Serge Caillault, Andres Pedroche Fernandez, Jorge Luis Romo Villalba y Angela Diaz Redondo, personas sonriendo



La imagen puede contener: 12 personas, personas sentadas, multitud e interior




La imagen puede contener: 4 personas, personas sentadas e interior

El acueducto subterráneo de la Cartuja de Jerez.

Galería del acueducto de la Cartuja de Jerez, realizada con ladrillo tocho rematado con bóveda de cañón.
Foto: José Millán.
Bajo la barriada Jerezana de Los Albarizones discurre una red de túneles que captan y conducen el agua de manantiales subterráneos  y  que viene a ser conocida como “El acueducto de la Cartuja de Jerez”,  del que ya hemos hablado en un artículo anterior y donde hacemos referencia a los trabajos realizados por el investigador Eugenio Belgrano. A diferencia de otras obras similares sus orígenes han quedado registrados gracias a una documentación escrita del S.XVI donde se da fe de un pleito entre el Ayuntamiento de Jerez y los Cartujos por la utilización y propiedad de estos manantiales.
En dicha documentación se refiere de la  existencia previa de  una captación de agua mucho más antigua, descubierta de manera fortuita en el año 1.534  cuyos origenes habrían de ser probablemente romanos o árabes. Las canalizaciones fueron  reutilizadas  tanto por el Ayuntamiento Jerezano como por los Cartujos que derivaron sus aguas por sendos túneles, uno hacia Jerez, donde alimentaba una fuente conocida como “La Alcubilla” y   otro hacia el Monasterio de la Cartuja. Las captaciones Cartujas acabaron por desecar las que iban hacia Jerez y por tanto de ahí se originó dicho pleito en el año 1563 , siendo finalmente los Cartujos los que lo ganaron. Una vez ganada la contienda por la propiedad de estos caudalosos manantiales los Cartujos reformaron y afianzaron las galerías dándoles una extraordinaria consistencia, de tal forma que siguieron en perfecto uso hasta la actualidad. Aún se conservan parte de los conductos originales antes de esta reforma que tienen unas dimensiones mucho más reducidas y estan ejecutados con sillares de piedra. 
 En fechas recientes hemos sido invitados por nuestro compañero Eugenio Belgrano a recorrer estos túneles y a fotografiarlos. Discurren por un terreno arenoso por lo que están completamente revestidos con muros y bóveda de cañón de ladrillo tocho unido con mortero de cal y parcialmente enlucido. Los ladrillos en paredes se han colocado alternandos en hiladas horizontales y verticales.
La galería tiene algunas peculiaridades que son propias en acueductos construidos en estos terrenos y es la existencia a distancias regulares de grandes sillares de piedra cruzados de una pared a otra con objeto de evitar el colapso de las paredes. Son técnicas muy similares a las que existen en las galerías de captación de los Manantiales de la Piedad, que abastecían al Puerto de Santa María. Sus dimensiones medias son de 0,75 cm. de anchura por unos dos metros de altura y en el lecho de la galería se ha ejecutado una canal por la que circulan las aguas así como de una serie de captaciones laterales que recogen el agua que aflora del subsuelo. Se ha dotado de pozos de registro espaciados a unas distancias regulares y también revestidos. El acceso a las galerías se realiza por uno de estos registros situado en una finca particular. La profundidad de los pozos y de la galería es de unos cinco metros.
La información sobre las caracteristicas e historia de estas galerías me han sido facilitadas por Eugenio Belgrano. 
Pozo de registro y de acceso a las galerías en una finca privada de Los Albarrizones.
Foto: Manuel Bernal.
  

Entrando por el pozo de registro completamente revestido.
Foto: José Millán.

Detalle de la galería donde se aprecian los refuerzos con sillares y el aparejo de ladrillo tocho.
Foto: José Millán.
A distancias regulares de han ejcutado captaciones para recoger el agua que aflora del subsuelo.
Foto: Manuel Bernal.



Detalle del conducto original , realizado con sillares y cuyos origenes podrían ser árabes o romanos.
Foto: Manuel Bernal.

Detalle de pozo circular revestido con ladrillo.
Foto: José Millán.

 Dejo un enlace a un video de Eugenio Belgrano sobre estas interesantes galerías.

La Mina de agua de la Cartuja de Jerez

En este caso voy a traer a este blog uno de los muchos e  interesantes trabajos del  compañero y explorador del subsuelo de Cádiz, Eugenio Belgrano. http://cuevasdemariamocos.jimdo.com/
Eugenio lleva años investigando todo típo de túneles y estructuras subterráneas, tanto en el subsuelo de la ciudad de Cádiz como en diferentes enclaves de la provincia. En este caso traigo un articulo publicado en el diario digital “Cadiz directo”, www.cadizdirecto.com sobre unos túneles de captación situados en la Cartuja de Jerez y que sin duda se trata de una mina de agua de origenes inciertos. La datación de los ladrillos que conforman el túnel apuntan al siglo XVII pero parecen existir evidencias de un origen muy anterior, puede que romano. A continuación pongo el articulo completo y un video de la exploración de la mina.

CÁDIZDIRECTO/Eugenio Belgrano.- A través de la investigación cursada en el subsuelo de Cádiz, encuentro documentación de galerías subterráneas en ciudades de nuestro término provincial.
En este caso, en concreto, voy a hablar de la ciudad vecina de Jerez de la Frontera. Un joven investigador de allí, Francisco Jordi Páez, me hace llegar un croquis de un sistema de minas de captación de agua del año 1923 que iban desde la barriada de Los Albarizones hasta el Monasterio de La Cartuja.
Existen diversas leyendas acerca de estas galerías subterráneas, como la que iban desde el Monasterio hasta la Catedral, el cual recorrían los monjes del Convento o para huir en tiempos convulsos.
Las publicaciones de Manuel Romero Bejarano en el Diario de Jerezdescartan estas teorías, según sus investigaciones realizadas en el Archivo Municipal.
Según comenta, en 1543 se descubre de modo fortuito un sistema de captación de agua en la zona de Los Albarizones. La noticia llegó al Cabildo, diciéndose incluso que era una obra maravillosa “propia de moros o de gentiles”, así que ingeniaron un proyecto para enviar el agua hasta Jerez de la Frontera, pero no pudieron salvar el desnivel existente entre el manantial y la zona alta de Jerez, así que colocaron una fuente adosada a la Ermita de Guía que recibió el nombre de La Alcubilla. Los frailes decidieron desviar esta captación de agua hasta su Convento lo que originó que en1563 Jerez se quedara sin agua y con ello un gran pleito que acabaría a favor del Municipio.
Con toda esta información, me decido a investigar en el enclave de Los Albarizones una posible entrada a esta mina, con David Blanco, Antonio Melero y Francisco Jordi.
Después de una investigación de horas, localizo diferentes entradas a entramados subterráneos, así que decidí volver al día siguiente, con el equipo de seguridad apropiado.
Entramos en una mina que estaba en el patio de una casa de un vecino de Los Albarizones. La mina era de bóveda de medio cañón, con sus paredes y sus bóvedas de ladrillos toscos. La altura era de 1,60 metros y la anchura de 1 metro, teniendo cada metro una apertura en la pared para la captación de agua.
Lo extraño de esta galería fue que la dirección que tomaba no era en el monasterio, sino en el lado contrario. La primera parte de la galería, creo poder fecharla en el siglo XVII, pero en su tramo final que tenía unos 100 metros (en total la galería tiene 400 metros de recorrido) la forma constructiva cambia radicalmente y el revestimiento de las paredes de las bóvedas pasa a ser de sillares de forma irregular, pareciendo esa forma constructiva a algunos subterráneos romanos, así que estamos a la espera de poder realizar un estudio de todo el minado del entorno para poder tener una datación real de la cueva.



Estaremos atentos tanto a esta como a otras exploraciones que Eugenio realice en las minas de agua que existen en la provincia de Cádiz.